El artista español Rafael Amargo, un conocido bailarín y coreógrafo, afronta desde este miércoles un juicio en Madrid acusado de tráfico de drogas, con una petición de nueve años de cárcel.
Amargo aseguró a los numerosos periodistas que esperaban su llegada al tribunal que está tranquilo y confía en la justicia.
Su abogado, Jaime Caballero, confirmó que no prevé un acuerdo con la Fiscalía, que acusa a Amargo, a quien fue su productor Eduardo de los Santos y a un socio del artista, Miguel Ángel Batista, de integrar un grupo que traficaba con droga, fundamentalmente metanfetamina, desde una vivienda del artista.
Fuentes jurídicas precisaron a EFE que cabe la posibilidad de que la vista oral se suspenda porque Eduardo de Santos renunció recientemente a su letrado y eso podría conllevar el aplazamiento del juicio para garantizar su derecho a la defensa, aunque este extremo tiene que ser dirimido por el tribunal.
La mujer de Amargo, Lucia Bonginiano, fue también investigada pero la Fiscalía no la llegó a acusar.
Un juez que instruyó el caso apreció que el bailarín era el supuesto cabecilla de un grupo que traficaba con droga desde el piso que compartía con su mujer en Madrid, utilizando “mulas” que llevaban la droga a los compradores.
Rafael Amargo fue detenido por estos hechos el 1 de diciembre de 2020 y quedó en libertad provisional, continuando con sus actuaciones artísticas, y el pasado marzo fue de nuevo arrestado, al término de una actuación, en el marco de otra investigación sobre supuesto tráfico de droga.
Jesús Rafael García, conocido artísticamente como Rafael Amargo, es un artista del flamenco y la danza contemporánea, con numerosos galardones en su trayectoria, como el Premio Positano Leonide Massine de la Danza, uno de los mayores reconocimientos internacionales para un bailarín, que ha trabajado en espectáculos en el West End londinense o en programas de televisión como el francés Star Academy.
EFE