
Autoridades mexicanas sellarán un túnel clandestino, que permitía el paso entre la mexicana Ciudad Juárez y la vecina El Paso, en Estados Unidos, cuya construcción es investigada por la fiscalía federal, informó el ejército este sábado 18 de enero.
El túnel, descubierto el pasado 10 de enero gracias a una acción conjunta entre agencias de seguridad estadounidenses y mexicanas, mide aproximadamente 300 metros de longitud del lado mexicano y está equipado con sistemas de iluminación, ventilación y refuerzos para evitar derrumbes.
El acceso estaba oculto en un sistema de alcantarillado pluvial que opera para las dos ciudades y posee una altura de 1,8 metros y 1,2 metros de ancho, lo que permite el paso cómodo de personas y contrabando, explicó el general José Lemus. comandante de la guarnición militar de Ciudad Juárez, a cargo de resguardar el paso subterráneo.

La construcción «debió haber llevado un buen tiempo. Pudiera haber sido uno o dos años, aproximadamente», dijo Lemus a periodistas, quien se excusó de dar detalles sobre cuánto tiempo llevaba funcionando y sus posibles constructores y operadores.
Señaló que la Fiscalía General mexicana es la responsable de la investigación ya quien corresponde determinar si existió complicidad de las autoridades por el hecho de haber sido construida sin que éstas lo advirtieran.
Entre los indicios para su localización estuvieron las publicaciones que traficantes de personas hacían de la existencia de este túnel en redes sociales como TikTok, informó Lemus.

En esta misma jornada, autoridades del estado de Chihuahua, donde se ubica Ciudad Juárez, informaron también de un incendio en un campamento improvisado de migrantes indocumentados en la capital del estado.
Debido al siniestro fueron evacuados 39 adultos, 17 menores de edad y siete familias, según información de la policía estatal.
De acuerdo con el diario mexicano Reforma, el incendio fue provocado por algunos de los migrantes que acampaban en el lugar para resistirse al intento de autoridades migratorias de detenerlos y trasladarlos a Ciudad de México para su posterior deportación.
El Instituto Nacional de Migración (INM) no respondió a solicitudes de información de la AFP.
La seguridad se ha reforzado y la incertidumbre crece en ambos lados de la frontera, antes de la investidura presidencial de Donald Trump, quien ha prometido una deportación masiva de migrantes y un endurecimiento de sus políticas en esta materia.
AFP
