José Guerra: Contra el miedo, vota - LaPatilla.com

José Guerra: Contra el miedo, vota

Las elecciones presidenciales de diciembre de 1963 fueron convocadas en medio de una ola de violencia política causada por la acción de las guerrillas urbanas y rurales del PCV y el MIR, quienes llamaron a la abstención activa, lo que se tradujo en el sabotaje al proceso electoral mediante ataques a los centros de votación. Ello constituyó un grave error de esos partidos que luego desde 1968 entraron en la ruta electoral hasta que sus derivados tomaron el poder con Chávez, mediante elecciones en 1998.

El gobierno de AD enfrentó esas acciones con una consigna muy poderosa: Contra el miedo vota. Y efectivamente, el pueblo salió a votar.

En la Venezuela de hoy cunde el miedo, instalado como política de Estado con el objeto de encerrar a la gente en sus casas y que el descontento contra el presidente más anti popular que haya existido en el país, no se exprese libremente. Las condiciones con las cuales se llamaron a las elecciones del 28 abril han sido en extremo desfavorables: se convocaron adelantadamente, los partidos están proscritos, las tarjetas para participar  en las elecciones se asignan a discreción por parte del gobierno, los testigos de mesas en las elecciones del 28 de julio fueron sometidos a situaciones de persecución, hay miles de presos, entre tantas otras cosas. 





¿Por qué el gobierno hace todo esto? Simple: no quiere que el pueblo vote y que el descontento se quede en las casas y que la gente se mantenga pegada al teléfono enviando y recibiendo mensajes. Ese es el escenario ideal para Maduro. Maduro hoy tiene dos enemigos, uno real, la grave situación económica y otro  potencial, que el pueblo salga a votar. Esto último no lo deja dormir, porque si viese  precisado a cometer un fraude, hasta allí podría llegar su mandato.

La tesis de lavarle la cara a Maduro ocurriría si la abstención permite que éste,  con el 20% de apoyo, se afiance en el poder. El miedo inoculado por el gobierno ha tenido su efecto, parcialmente.  No es cierto que Maduro vaya a ganar legitimidad con las elecciones de abril, su legitimidad no depende de esas elecciones. 

Tienen más coraje quienes llaman a votar en este contexto tan adverso que quienes llaman a abstenerse, porque los primeros saldrán a las calles a luchar en un entorno muy desfavorable, con un humor social poco propicio a votar,  mientras que los que se abstienen se quedarán viendo los toros desde las barreras. Por eso, contra el miedo vota.