Entre basura y consumidores de droga está un consultorio médico en Maturín

Entre basura y consumidores de droga está un consultorio médico en Maturín

 

El consultorio popular tipo III en Alto Paramaconi, al oeste de Maturín, se ha convertido en un escenario lúgubre, donde la basura y el abandono son los protagonistas. Pacientes y vecinos denuncian la existencia de un vertedero improvisado que amenaza con convertirse en un foco de enfermedades, mientras que la inseguridad y la falta de insumos médicos completan el cuadro de terror.





Por: Corresponsalía lapatilla.com

Luisa Salazar, una vecina indignada, describe las visitas al consultorio como un “verdadero tormento”. Los olores nauseabundos del vertedero se mezclan con el humo de la basura quemada, creando un ambiente irrespirable que afecta especialmente a los niños y pacientes con problemas respiratorios. “Es imposible nebulizar a alguien en estas condiciones”, exclama Salazar.

La inseguridad también se ha apoderado del lugar. La cerca del consultorio ha sido desmantelada por delincuentes, y un antiguo módulo policial ahora sirve de guarida para drogadictos. “Vivimos con miedo”, confiesa una trabajadora del consultorio, quien prefiere mantenerse en el anonimato. “Necesitamos patrullajes urgentes para recuperar la seguridad”.

Como si fuera poco, el consultorio lleva cuatro meses sin recibir suministros médicos. Ni siquiera tienen tensiómetros, por lo que los pacientes deben llevar sus propios medicamentos para ser atendidos. “Es una burla”, se queja un vecino. “Los médicos hacen lo que pueden, pero sin insumos no hay milagros”.

La comunidad de Alto Paramaconi exige a las autoridades tomar medidas urgentes para solucionar esta situación. “No podemos seguir viviendo así”, clama Salazar. “Nuestra salud y nuestra seguridad están en peligro”.

Tanto los residentes de la zona como los trabajadores de la salud del referido recinto asistencial exhortan a las autoridades chavistas para que atiendan el problema que padecen en cuanto a la recolección de desechos sólidos y la inseguridad.