Domingo Alberto Rangel: Haciendo América grande - LaPatilla.com

Domingo Alberto Rangel: Haciendo América grande

Domingo Alberto Rangel @DomingoAlbertoR

Acostumbrado a negociar simulando una posición de fuerza cuando la realidad es otra, el presidente Trump quemó buenos cartuchos en los primeros días de su mandato, pero ahora que comienzan a bajar los puntos del gran apoyo con que comenzó, seguramente dedicará los esfuerzos a cumplir con la principal promesa electoral… la que lo hizo ganar: “Hacer América Grande de nuevo”.

Buena consigna para ganar una elección… pero difícil de cumplir… sobre todo porque es una frase ambigua como solo puede serlo una que guste al magnate Elon Musk y también a los yanquis más pobres… que los hay.

La población que envejeció sin cumplir “el sueño americano” añora los tiempos en que en los Estados Unidos se podía vivir muy bien… con un solo trabajo.





Tiempos ya idos cuando un obrero en Detroit tenía casa propia… cambiaba el automóvil cada dos o tres años… y gozaba de vacaciones.

El empresario que ve cómo crece la competencia de su negocio… al tiempo que bajan las ganancias… también añora los tiempos en que era fácil acceder al crédito y “vivir bien”.

Y también está la chusma que votó por Donald Trump para quien “América Grande” significa no tener que ver al hispano recién llegado… que trabaja muy duro… y gana lo que el yanqui no puede por no estar dispuesto a tanto sacrificio.

A los que añoran el pasado les espera un duro despertar: ¡si bien es posible hacer “América Grande”… el camino está lleno de grandes sacrificios… parecidos a los que vivieron los antepasados que a fuerza de trabajo y ahorro sacaron de sus tierras a los indios!

En tiempos modernos a la vieja receta habría que añadirle aranceles grandes a todo producto susceptible de ser fabricado en USA y que ahora se importa de la China o México.

Así al cabo del tiempo todo lo que se importaba se podría hacer en fábricas yanquis… dónde los obreros ganarían muy bien.

Lástima que esa solución pasa por poner al estadounidense a pagar precios super inflados… sin embargo hay otras posibilidades como tirar para abajo al dólar… sin dejar a esa moneda como referente.

Es una solución que le permitiría a Trump recomprar deuda del estado a precios de gallina flaca… financiar la expansión de nuevas fábricas y llegar a un sueño que si se analiza fríamente no es tan difícil de lograr.

Total: Estados Unidos sigue siendo un país muy poderoso y no me refiero a sus finanzas hoy descalabradas… sino incluso al poderío militar.

¡A Rusia le costó dos años de guerra avanzar no más de 300 kilómetros en Ucrania!

Lo cual es muy poco para un país que pretende superar a USA en el campo militar… aunque allí tendremos que tomar en cuenta al yanqui común… tan diferente al que aparece en las películas de vaqueros que era un tipo austero y duro… cuya única alegría era emborracharse en el “salón” con jugadores y prostitutas.

El gringo de ahora ha cambiado y mucho: ¡imaginen los venezolanos que entre los primeros deportados que regresan del infierno que es Guantánamo… vinieron algunos que estaban legales… casadas con estadounidenses… con casa propia y trabajo desde el siglo pasado!

No habían cometido delito alguno pero los policías que las atraparon camino a sus trabajos… cobraron 2. 500 dólares por cada deportada… ¡igualitos a los que hicieron “América Grande”… la mayoría inmigrantes!