
Cinco de los opositores venezolanos asilados en la Embajada de Argentina, en Caracas, dedicaron un emotivo mensaje de despedida a su compañero Fernando Martínez Mottola, tras conocerse la noticia de su fallecimiento.
Por: lapatilla.com
En el escrito, los firmantes expresaron su dolor por la pérdida y recordaron los momentos compartidos con Martínez Mottola durante su estancia en la sede diplomática.
«Referirnos al fallecimiento de Fernando Martínez Mottola es un acto doloroso que jamás pensamos atravesar», señala el comunicado.
Algunos de los asilados ya lo conocían antes de su ingreso a la embajada, mientras que otros entablaron una estrecha relación con él durante los nueve meses de convivencia forzada.
«Día y noche, compartimos comidas, libros y hasta el hábito de hacer ejercicio muy temprano en la mañana y al final de la tarde», relataron.
El mensaje destaca que, a pocos días de cumplirse un año desde su ingreso a la embajada, lamentan la partida de Martínez Mottola y enviaron condolencias a su esposa, Laura, a sus hijos, nietas y familiares, así como a los numerosos amigos que dejó en vida.
Fernando Martínez Mottola ingresó a la embajada un día después que el resto de los asilados, convencido de que su estadía sería corta y de que su persecución respondía a su papel como negociador político.
«Jamás pensó en abandonar el país y siempre repetía sin dudar que él prefería mil veces estar de vuelta en su casa para poder cuidar a sus nietas el tiempo que le quedara de vida», afirmaron.
Los firmantes recordaron con especial cariño su inclinación por la filosofía estoica y mencionaron que aún conservan copias de su libro «La mala racha», en el cual abordaba decisiones trascendentales guiadas por principios y valores.
Desde la sede diplomática, que describieron como una «cárcel», los asilados aprovecharon la ocasión para reiterar su denuncia contra el régimen venezolano, al que calificaron de «criminal y despiadado».
En el comunicado, subrayaron que el sistema actual separa a miles de familias, mantiene a inocentes en el encierro bajo falsas acusaciones y viola acuerdos internacionales en materia de asilo y derechos humanos.
«Las consecuencias de tanta crueldad se viven todos los días, pero pérdidas como la de Fernando nos recuerdan dónde estamos y cuál es el sentido de nuestra lucha, que no es otro que la libertad por la que tantos como él pelearon hasta el final», concluyeron.
