
A los 9 años, Diego Díaz dio sus primeros pasos en la música, asistiendo a la casa de la cultura del sector Las Mercedes del municipio Palavecino en el estado Lara. Este camino de formación estuvo marcado por las clases de teoría musical, cuatro y guitarra, pero no fue sino hasta los 11 años de edad cuando decidió comenzar sus estudios de violín.
Por: Yanitza Martínez | Corresponsalía lapatilla.com
Este larense, con ahora 29 años, en una entrevista para lapatilla.com comentó que una vez comenzó a estudiar violín, ingresó a la Orquesta Infantil Doraliza de Medina en el Conservatorio de Música Vicente Emilio Sojo de Barquisimeto, institución que ha sido cuna de grandes prodigios de la música en Venezuela.
Es allí donde comienza su experiencia orquestal con El Sistema formando parte de la fila de violines. Diego fue creciendo académicamente y luego de graduarse de bachiller, ingresó a la Universidad Centro Occidental Lisandro Alvarado (Ucla), donde obtuvo el título de licenciado en Ejecución Musical con la mención honorífica magna cum laude.
Salió de tierras larenses con rumbo a los Estados Unidos, específicamente Illinois, donde estudió una maestría en Ejecución Musical en la Rooselvet University de Chicago para luego realizar un diplomado basado en extractos orquestales en esa misma universidad.
Salir para triunfar
Actualmente, Diego Díaz es un violinista de segundo año en el Fellowship de la New World Symphony (Sinfonía del Nuevo Mundo), una orquesta en la ciudad de Miami Beach, integrada por jóvenes instrumentistas egresados de conservatorios musicales con el fin de terminar su preparación profesional previo a la incorporación a orquestas de renombre mundial.
El violinista oriundo del estado Lara ha ocupado puestos en la Peoria Symphony, la Civic Orchestra of Chicago y la Chicago Sinfonietta (Project Inclusion Fellowship). Ha tocado con otras orquestas de renombre como la Grant Park Music Festival Orchestra, Chautauqua Symphony Orchestra y la St. Louis Symphony.
En el ámbito nacional, participó en la Orquesta Juvenil Teresa Carreño, logrando presentarse tanto en Venezuela como en Europa y Asia. Su destacada labor lo hizo ser concertino de la Orquesta Juvenil del estado Lara, de la Orquesta del Chautauqua Summer Music Festival y ocupó regularmente puestos de liderazgo en los conjuntos de su universidad.
Diego ha tocado bajo la dirección de directores mundialmente reconocidos como Gustavo Dudamel, Sir Simon Rattle, Riccardo Muti, Michael Tilson Thomas, Stéphane Deneve, Diego Matheuz, Ken-David Masur, Carlos Miguel Prieto, entre otros. Ha compartido escenario con músicos de renombre como Yo-Yo Ma, Leonidas Kavakos, Noah Bendix, James Ehnes, Emanuel Ax y Christian Tetzlaff y Pacho Flores.

Además de su faceta como intérprete, Diego es un apasionado maestro y cree en la importancia de fomentar a los jóvenes músicos. Por eso fue “Teaching Artist” en “Apollo’s Fire Side-by-Side» en Matteson, Illinois, una iniciativa inspirada en El Sistema y estrechamente conectada con su propia formación musical. Ha dado clases individuales y también ha tenido la oportunidad de dirigir grupos grandes.
Sus principales maestros incluyen a Almita y Roland Vamos, José Francisco del Castillo, quien fue el fundador de la Escuela Latinoamericana de Violín, Sergio Celis, Francisco Díaz y Liba Shacht.
Un joven soñador
Cuenta Diego Díaz que su principal objetivo al salir de Venezuela fue expandir sus estudios musicales a nivel superior, y una muestra de eso fue la obtención de un título de postgrado. De ahí en adelante no ha parado de trabajar en suelo estadounidense, donde busca consolidarse como un importante violinista en alguna orquesta profesional de ese país.
Así como miles de jóvenes que han tenido que abandonar el país en busca de mejores oportunidades, Diego también lo hizo, escalando poco a poco posiciones para lograr sus objetivos con el esfuerzo que caracteriza el accionar de todos los que deciden salir hacia otras fronteras.
Este violinista larense, como muchos otros, forma parte de esos venezolanos que no se rinden y que han llegado a otros países a sumar, en este caso a los Estados Unidos de Norteamérica.
Por eso comenta que el ser investigador y curioso lo ha llevado a alcanzar sus metas. Y este es el consejo que les deja a los niños y jóvenes que forman parte de El Sistema en Venezuela: “Investigar más, practicar más, nunca ser conformistas y siempre buscar mejorar, no solo como músico o instrumentista, sino también como un ser humano integral. Qué mejor momento para hacerlo que ahora que estamos celebrando el quincuagésimo aniversario de El Sistema de Orquestas en Venezuela. Nunca dejar de ‘tocar y luchar’”, afirmó con la convicción de quien cree en el potencial de la gente para alcanzar sus sueños.
