
De nada sirvieron los rezos, amarres y conjuros que hacía con su brujo de confianza para evitar que le cayeran encima las autoridades. Tampoco su brazo militar personal, compuesto por más de 300 hombres; ni su anillo de seguridad, de 12 comandos, que siempre estaba a su lado como una sombra.
Alias Nino, quien entre sus planes tenía matar al presidente Gustavo Petro y tomarse el Pacífico a sangre y fuego con las banderas del Clan del Golfo, cayó en medio de una robusta operación de Policía Nacional, apoyada por el Comando Conjunto de Operaciones Especiales (CCOES).
SEMANA conoció en detalle la operación en la que fue abatido este criminal; se trató de un meticuloso trabajo de seguimiento por hombres de inteligencia de la Policía que lograron desnudar todo el componente armado de Santander Franco Jiménez, alias Nino, quien comandaba la guerra territorial en el Pacífico y los enfrentamientos contra el ELN.
La cacería no era fácil, pues alias Nino era un curtido criminal que venía delinquiendo desde hace 25 años. Primero estuvo en las filas de los paramilitares al servicio del bloque bananero, en medio de la guerra que se libró en el Magdalena Medio. Luego de la desmovilización, siguió en armas, dedicado al tráfico de drogas y bajo el mando el otrora poderoso y hoy detenido en Estados Unidos, Dairo Antonio Úsuga, alias Otoniel.