
Opositores en Venezuela criticaron la reducción que comenzó este lunes y por un lapso de seis semanas, de las actividades laborales en el sector público -anunciada por las autoridades debido a un “evento climatológico que afecta el nivel de agua de los embalses” que generan energía eléctrica-, y cuestionaron que las fallas en este servicio sean por sequía.
El dirigente Juan Pablo Guanipa dijo en la red social X que el “colapso eléctrico se debe a años de corrupción, abandono y saqueo”, por lo que desestimó la versión del chavismo.
El domingo, el Ministerio de Energía Eléctrica anunció que la administración pública trabajará un día sí y otro no y en una jornada reducida de 8:00 AM a 12:30 PM, ante la “dura sequía por el calentamiento global”, según el comunicado.
A juicio de Guanipa, la “verdadera solución no está en trabajar menos”, sino en “reconocer el resultado del 28 de julio y permitir el cambio que Venezuela ya decidió”, en referencia al reclamado triunfo del opositor Edmundo González en las presidenciales del año pasado.
“Los venezolanos queremos trabajar, pero trabajar sin la matraca (soborno) del funcionario público, ni impuestos que asfixien a la gente, ni salarios de hambre. (…) Venezuela necesita verdad, justicia y un nuevo comienzo”, dijo el líder democrático.
Con él coincidieron los exgobernadores César Pérez Vivas y Andrés Velásquez, quienes aseguraron también en X que la inestabilidad del sistema se debe a la corrupción.
“Mentirosos e ineptos”, dijo Pérez Vivas, para quien la Administración de Maduro “trata de disimular su incapacidad y corrupción en el manejo y administración” del sector eléctrico con esta medida.
En el comunicado, la cartera de Energía hizo también un llamado a tomar medidas como “el ajuste de la temperatura de los aires acondicionados a 23 grados centígrados, el aprovechamiento de la luz natural y la desconexión de aparatos electrónicos cuando” no se estén usando.
El país sufre a diario fallas en el suministro de energía eléctrica, sobre todo en regiones alejadas de Caracas, de las que el chhavismo responsabiliza reiteradamente a la oposición, pese a que militares vigilan las instalaciones de la industria, mientras que dirigentes y expertos denuncian mala gestión, falta de mantenimiento y corrupción.
Con información de EFE