
La temporada de huracanes en el Atlántico comenzará el próximo 1° de junio, y los meteorólogos ya advierten sobre un año especialmente agresivo. Según los expertos, las condiciones oceánicas y atmosféricas favorecerán la formación de ciclones de gran intensidad, con un alto riesgo de impacto en la costa de Estados Unidos, especialmente en Florida y el sureste del país norteamericano.
Por La Nación
Una temporada de huracanes que podría ser histórica en 2025
Los pronósticos para 2025 se asemejan a los de 2024, cuando el Atlántico vivió una de sus temporadas más catastróficas. En específico, AccuWeather anticipa entre 13 y 18 tormentas con nombre propio, de las cuales entre siete y diez podrían alcanzar la categoría de huracán. Al menos tres de ellas podrían convertirse en ciclones de gran magnitud, es decir, de categoría tres o superior en la escala Saffir-Simpson.
Algunos de los factores que contribuirán a esta temporada intensa incluyen:
Temperaturas oceánicas elevadas: el agua del Atlántico y el Caribe se encuentra más caliente de lo habitual, lo que proporcionará la energía necesaria para la formación de ciclones.
Fenómenos climáticos globales: aunque la primera mitad de la temporada podría no estar influenciada por El Niño, la posible aparición de La Niña hacia septiembre podría aumentar la actividad ciclónica.
Rápida intensificación de tormentas: en los últimos años, los huracanes mostraron una tendencia a fortalecerse abruptamente antes de tocar tierra, lo que generó dificultades para la evacuación y la respuesta de emergencia.
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