
En medio del vertiginoso ritmo de La Gran Manzana, donde las diferentes culturas se juntan, Fabiola Moret logró que la comida criolla tenga su propio espacio en “la ciudad que nunca duerme”. Con New York Al Toque, esta tachirense transformó su visión y creatividad en un negocio próspero que también incluye productos congelados, catering y clases de cocina.
Lo que empezó como una apuesta familiar, hoy es un referente para la diáspora venezolana y, al mismo tiempo, una ventana gastronómica para los amantes del buen comer que visitan el restaurante. Su trabajo y dedicación le permitieron ser nominada recientemente en los Hispanic American Awards 2025. Conoce a la emprendedora admirable detrás de un sueño hecho realidad con aroma y sabor a casa.
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Emigrar es un salto al vacío, una apuesta por un futuro incierto. Para Fabiola, esa decisión la llevó de San Cristóbal hasta Nueva York. “Recuerdo mi vida en Venezuela con una mezcla de nostalgia y gratitud», mencionó Moret a La Patilla al rememorar sus días como estudiante de Contaduría Pública en la Universidad Católica del Táchira. Su pasión por los números le permitió ejercer su profesión en un restaurante, una experiencia que, sin saberlo, sería clave en su futuro.

Pero el destino tenía otros planes. En 2016, la crisis económica de su país y la llegada de su primer hijo la obligaron a buscar nuevas oportunidades en Nueva York. «Mi mamá ya estaba aquí desde 2015, lo que me brindaba una red de apoyo esencial. Además, estaba embarazada y la situación económica en Venezuela se deterioraba cada vez más, lo que generaba incertidumbre sobre el futuro», explicó. Junto a su pareja, cruzó fronteras con la determinación de construir un porvenir estable.

Los primeros años en suelo estadounidense fueron una prueba de fuego. «Asumir el rol de madre y esposa a una edad muy joven fue un reto enorme», confesó. Asimismo, el desafío de adaptarse a un nuevo idioma, a costumbres distintas y, sobre todo, a la incertidumbre económica, la impulsaron a desarrollar un enfoque financiero estricto. «Sabía que debía ahorrar y gestionar bien nuestras finanzas si queríamos prosperar en este entorno”.
El origen de un sueño culinario
Como muestra de su determinación y guiada por el talento culinario de su madre, surgió una idea de emprendimiento. «Ella es la reina de la cocina en New York Al Toque. Siempre le ha encantado cocinar y lo hace excepcionalmente bien”, afirmó la venezolana llena de admiración y orgullo.
Bajo el respaldo de una visión clara de negocio, Fabiola le propuso a su mamá vender hallacas y almuerzos en obras de construcción. Se plantearon repartir volantes y tomar pedidos por teléfono. “Así nació verdaderamente New York Al Toque. Aunque siempre me gustó la cocina, no tenía una especialización, así que decidí hacer un diplomado en panadería y tomar otros cursos, lo que complementa lo que ya hacía mi madre en el negocio. Ahora me encargo del área de panadería y repostería, y también siempre he manejado las redes sociales del negocio”.

Aunque, emprender en el extranjero nunca es sencillo. Recordó que puso mucho empeño para obtener permisos, conseguir la inversión y transformar un negocio casero en una operación estructurada. “Significó aprender a manejar personal y atender a una clientela diversa, lo que añadió complejidad al proceso. Afortunadamente, el apoyo de los clientes que habían seguido el negocio desde sus inicios fue clave para mantener el impulso”.

La unión entre las habilidades de Fabiola y su mamá resultó en una fórmula ganadora. Mientras su aliada domina los fogones con maestría, ella se encarga de que cada bocado llegue a quienes buscan un sabor que los transporte a casa. “Al ofrecer esos sabores auténticos en Nueva York, se busca evocar la nostalgia y el calor de esos momentos felices en Venezuela. El concepto es conectar con las personas a través del sabor, creando recuerdos y manteniendo vivas las tradiciones a pesar de la distancia”, expresó la criolla.

Por esta razón, la esencia de New York Al Toque son emociones servidas en un plato. “La comida venezolana simboliza la unión familiar y las reuniones entre amigos», señaló Fabiola. En una ciudad donde la rutina diaria a menudo impide compartir en la mesa, su propuesta busca ser un refugio de buena sazón y alegría para los migrantes.
Innovación con sabor a casa
El menú de New York Al Toque es una celebración de la gastronomía criolla. «¡Todo es delicioso!», comentó. Las hallacas y el pan de jamón reinan en diciembre, mientras que las empanadas y arepas encabezan la lista de los favoritos durante todo el año. Y si de celebraciones se trata, las bandejas party para delivery conquistaron el paladar de venezolanos y locales convirtiéndose en un éxito rotundo.

Paralelamente, Fabiola encontró maneras innovadoras de expandir su marca. Los productos congelados abrieron una nueva puerta para quienes desean disfrutar de los sabores de Venezuela en casa. El servicio de catering, por su parte, incorporó la sazón criolla a eventos y celebraciones. Pero la apuesta más audaz y satisfactoria arrancó hace un año. «En 2024 comenzamos a ofrecer cursos a través de redes sociales. Como tengo habilidades comunicativas y me encanta enseñar, se dio de manera muy natural y ha sido una experiencia increíble», contó.

La propuesta original de Fabiola cosechó elogios de neoyorquinos y extranjeros, impresiones que la tachirense describió de forma muy positiva y alentadora. El secreto, según reveló, está en la autenticidad de sus recetas. La preparación es completamente artesanal, desde la masa hasta los rellenos, lo que garantiza una experiencia genuina. “Es fascinante ver cómo tanto nuestra gente venezolana como quienes no son de Venezuela se enamoran de estos platos”.

“Desde la apertura de nuestro restaurante, percibimos una evolución significativa. Cuando encontré el local, fue una emoción increíble; representaba la formalización de un sueño que había estado cultivando durante tanto tiempo. Esa primera etapa fue un gran desafío, pero también muy gratificante”, rememoró con gratitud.

Uno de los momentos más especiales en la historia de New York Al Toque fueron los soft openings. «La cantidad de personas que vinieron a apoyarnos fue abrumadora. Ver a tantos clientes, venezolanos como de otras partes de Nueva York, disfrutando de nuestra comida y mostrando su incondicionalidad fue un momento muy emotivo”, indicó.
Reconocimiento a la sazón criolla
El crecimiento del restaurante no se detuvo, siempre estuvo impulsado por la pasión y el deseo de innovar y así lo confirmó su creadora estrella. “Hemos seguido adaptándonos, siempre enfocados en ofrecer lo mejor de nuestra gastronomía. Cada día trae nuevas sorpresas y aprendizajes, pero esos primeros momentos siempre quedarán grabados en mi corazón, ya que marcaron el inicio de esta maravillosa aventura”.

En una ciudad donde la competencia gastronómica es feroz, diferenciarse es cuestión de astucia, creatividad y conexión con los comensales. «Nuestro enfoque en el sabor es lo que nos diferencia en este vasto mercado. No solo se trata de ingredientes; está profundamente conectado con las emociones. Al servir platos que evocan anhelos y nostalgia, logramos conectar con nuestros clientes de una manera especial”, aseveró.

Pero el esfuerzo no se limita aquí porque ampliaron su impacto con un servicio de delivery que abarca otras zonas de La Gran Manzana. «No solo atendemos en Nueva York, sino en otras zonas cercanas, permitiendo que más personas disfruten de la riqueza de nuestra comida en la comodidad de sus hogares». Y precisamente, este alcance también ayudó a consolidar su marca y expandir la cultura gastronómica venezolana.

La pasión puesta en este proyecto no pasó desapercibida. New York Al Toque fue nominado en la categoría de «Emprendimiento» en los Hispanic American Awards 2025, un reconocimiento que celebra la dedicación de Fabiola y su equipo. «Recibí la noticia con muchísima alegría. Me encanta ver cómo la comunidad latina en Nueva York sigue creciendo y creando espacios para reconocer el esfuerzo y la constancia. Además, estos eventos son una gran oportunidad para conectar con otros emprendedores y generar nuevas oportunidades», acotó.

Desde su inauguración, el propósito fue claro: llevar la esencia de la cocina venezolana a una de las ciudades más cosmopolitas del mundo. Más allá de los platos que desfilan por las mesas, New York Al Toque apuesta por diversificar su oferta y abren un abanico de posibilidades para visitantes que buscan una experiencia culinaria auténtica.
El futuro de New York Al Toque
Para Fabiola, la gastronomía es un lenguaje universal capaz de conectar corazones sin importar fronteras. «La experiencia de compartir nuestra cultura culinaria es enriquecedora, y ver cómo nuestros sabores resuenan con personas de diferentes orígenes es muy gratificante», detalló.

La idea de New York Al Toque trascendió el concepto de un restaurante tradicional. La comunidad se convirtió en un pilar fundamental del negocio, al respaldar cada iniciativa y demostrar que el anhelo por el hogar puede transformarse en una plataforma de crecimiento. «Sin duda, la cocina venezolana tiene un lugar especial en el corazón de todos, y me siento orgullosa de ser parte de esa conexión».
Entre sus planes más ambiciosos está la apertura de una segunda ubicación en Queens. Igualmente, la expansión no solo quedará dentro de Nueva York. «Quiero comenzar a hacer envíos de mis productos congelados a otros estados dentro de EEUU, para que más personas puedan disfrutar de nuestros sabores sin importar dónde estén», puntualizó.
