
El trato que el Gobierno de Donald Trump dispensa a los indocumentados está a la vista de todos. Los funcionarios emplean armas largas en operativos de captura de los sin papeles, la Administración lucha en los tribunales por enviar a prisiones de Centroamérica a legiones de personas, sin importar si estos tienen antecedentes penales o no. La maquinaria de deportaciones del presidente republicano sueña ahora con lograr máxima eficiencia. Los funcionarios del trumpismo vislumbran un futuro donde la expulsión de migrantes sea un proceso tan rutinario como el de Amazon, que distribuye paquetería por todo el mundo en pocas horas.
Por El País
“Tenemos que mejorar y tratar esto como un negocio”, aseguró este martes Todd Lyons, el director en funciones del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas, la policía migratoria (ICE, por sus siglas en inglés). “[El proceso debe ser] como Prime, pero con seres humanos”, dijo el funcionario en Border Security Expo, una conferencia para profesionales de la seguridad fronteriza que se llevó a cabo esta semana en Phoenix, Arizona.
Los dichos deshumanizantes de Lyons profundizan aún más en la narrativa antimigrante de Washington. No fueron los únicos en ese tono que salieron del evento, donde la Administración lanzó su gran pitch de ventas al sector privado. “Ustedes deben de darnos nuevas ideas para que seamos socios y sigamos mostrando que estamos dispuestos a utilizar cualquier herramienta para que esta gente (los indocumentados) rinda cuentas”, aseguró Kristi Noem, la titular de Seguridad Interior, quien dio uno de los discursos principales de la conferencia. Es la primera funcionaria de la institución que acude al evento, que se celebra anualmente.
Tom Homan, el zar para la frontera de Donald Trump, también acudió a la cita de Phoenix. El funcionario, quien lideró el ICE en la primera era de Trump, hizo un llamado al Congreso federal para que amplíen el presupuesto de 4.000 millones de dólares y así poder ampliar las operaciones de captura. “Necesitamos más camas, más vuelos, y sé que ustedes están aquí por esos motivos. Que los policías se dediquen a los temas que requieran pistolas y placas. Todo lo demás se los dejamos a ustedes, con contratos”, aseguró Homan.
Las duras medidas de Trump contra la migración no solo alimentan con su narrativa a su base electoral, sino que también han creado un boom en la industria carcelaria y armamentística. Compañías como CoreCivic y GEO Group cuentan con grandes contratos para alojar en sus instalaciones a los detenidos por el ICE. La primera recibió en un solo año 560 millones de dólares, mientras que GEO ingresó 763 millones de dólares el año pasado gracias a sus acuerdos gubernamentales. Para 2025 esperan “ganancias sin precedentes”, de acuerdo con una comunicación reciente de GEO al regulador financiero. La corporación añadió 4.000 millones de dólares a su valor en Bolsa después de que el triunfo de Trump en noviembre disparara sus acciones un 42%.
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