
Los Rockefeller, impulsores de la industria petrolera en los Estados Unidos, fueron la primera familia del país en convertirse en multi-millonarios. Su influencia y logros abarcan el mundo comercial, cultural y político. Sin embargo, quizás el miembro más interesante de este grupo sea Michael Clark Rockefeller, cuya vida y talento fueron truncados trágicamente a los 23 años.
Por: Clarín
La joven promesa era graduado con honores de Harvard e hijo de uno de los políticos más poderosos del momento cuando en 1961 desapareció en las costas de Asmat, en Nueva Guinea, sin dejar ningún tipo de rastro. Desde entonces—y hasta el día de hoy—un sin fin de reporteros e historiadores han debatido sobre su posible causa de desaparición y muerte.
A pesar de que sus parientes y las autoridades de la entonces colonia holandesa ofrecieron una versión oficial de los hechos, ese relato difiere de las teorías más perturbadoras pero probables sobre que le pasó, y que se habrían corroborado recién en el año 2014.
¿Quién fue Michael Rockefeller? ¿Y por qué decidió adentrarse en una de las regiones más recónditas del mundo?
Michael Rockefeller: de prodigio de Harvard a explorador en Oceanía
Para la década de 1960 los Rockefeller eran mucho más que una familia adinerada: eran una dinastía con todas las letras. Su apellido aparece en uno de los conjuntos arquitectónicos más imponentes de la ciudad de Nueva York, el Rockefeller Center.
La desaparición de Michael Rockefeller: sus expediciones a Nueva Guinea
«Es el deseo de hacer algo aventurero en un momento en que las fronteras están desapareciendo», expresó Michael Rockefeller sobre su propósito de visitar la región que hoy forma parte del país de Indonesia, en el continente de Oceanía.
Nueva Guinea es la segunda isla más grande del mundo, con una superficie de alrededor de 768 mil km2. Hoy partida a la mitad entre el gobierno indonesio y la nación autónoma de Papúa Nueva Guinea, cuando Michael piso por primera vez sus tierras hace 64 años, lo hizo en su parte occidental, entonces colonia de los Países Bajos.
La joven promesa de los Rockefeller arribó con la expedición Peabody de Harvard en marzo de 1961. Michael, según con quienes trabajó en el documental, era reservado y humilde a pesar de su estatus, y poseía una curiosidad y fascinación por los nativos de la isla que le permitieron desarrollar un vínculo cercano con ellos, muchas veces a través de las fotos que les tomaba.
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