
Un sismo de magnitud 6,2 estremeció Estambul y otras áreas de Turquía este miércoles. Tuvo su epicentro en las aguas del mar de Mármara, frente a la costa de la ciudad turca donde viven poco más de 16 millones de habitantes. Y aunque no se reportaron víctimas fatales, miles de personas vivieron un momento estremecedor: al menos 150 personas resultaron heridas por entrar en pánico y saltar de edificios o lugares de altura.
Por: Clarín
Uno de los momentos de pánico quedó registrado en una trasmisión en vivo de la cadena CNN cuando una conductora fue sorprendida en vivo por el fuerte temblor.
Las primeras estimaciones indicaron que el terremoto se registró a una profundidad de 10 kilómetros , según el Servicio Geológico de Estados Unidos. Su epicentro se localizó a unos 40 kilómetros al suroeste de Estambul en el mar de Mármara.
“El terremoto no ha causado víctimas fatales. Unos 151 ciudadanos están en tratamiento en los hospitales, tras saltar de lugares altos, pero ninguno está en riesgo de vida”, indicó el gobernador de Estambul, Davut Gül, a través de una publicación en la red social X.
El sismo no solo se sintió en Estambul. Hubo provincias vecinas como Tekirdag, Yalova, Bursa y Balikesir y en la ciudad de Izmir, a unos 550 kilómetros al sur donde también hubo temblores fuertes.
Según se reportó, al temblor principal le siguieron varias réplicas, incluyendo una de magnitud de 5,3. Tras la sacudida principal, se produjeron dos réplicas: una de magnitud 4,4 y 4,9, respectivamente, según confirmó la Presidencia de Gestión de Desastres y Emergencias (AFAD).
En el preciso instante que tiene desarrollo el sismo, el noticiero local de CNN estaba transmitiendo en vivo. Allí, no sólo dejó en evidencia la violencia del movimiento, sino la reacción que tuvo la conductora; quien intenta sostener la calma, pero no pudo evitar su cara de pánico por lo que estaba sucediendo.
El temblor dura pocos segundos, pero los suficientes para dejar en evidencia que no fue algo al pasar. La emisora NTV, informó que un edificio residencial abandonado y en ruinas en el histórico distrito de Fatih, que alberga la mezquita Azul y la Gran Mezquita de Santa Sofía, se derrumbó por el movimiento sísmico.
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