
En silencio, lejos del centro de atención mediática, Estados Unidos consolida su presencia militar en uno de los territorios más estratégicos del hemisferio sur: Ushuaia, capital de Tierra del Fuego, en Argentina. Lo que comenzó como un proyecto de cooperación logística hoy se transforma en un posible punto clave para submarinos nucleares. ¿Qué busca realmente Washington en el extremo austral del continente? ¿Y qué significa esto para China, Rusia… y para la soberanía argentina?
Por Gizmodo
Un avance que ya no se disimula
La instalación de una Base Naval Integrada en Ushuaia, un proyecto largamente deseado por las Fuerzas Armadas argentinas para proyectar soberanía sobre la Antártida, se ha convertido en el nuevo foco de interés del Comando Sur de EE.UU.. Con apoyo explícito del gobierno de Javier Milei y sin desmentidas oficiales por parte de Washington ni Buenos Aires, el plan avanza bajo una narrativa de cooperación antártica.

Pero dentro de esa base, se prevé la instalación de un Polo Logístico de abastecimiento y operación para submarinos nucleares norteamericanos. Es decir, no solo presencia técnica, sino capacidad operativa permanente en aguas australes, a escasos kilómetros de la base británica de Monte Agradable en Malvinas.
¿Colaboración científica o despliegue militar encubierto?
El vínculo entre EE.UU. y Reino Unido en el Atlántico Sur no es nuevo. Washington es socio clave de Londres en la OTAN y ha participado en maniobras conjuntas con submarinos nucleares en 2021. Ahora, esos mismos buques podrían operar desde suelo argentino.
Mientras tanto, el acuerdo técnico entre ambos países ya contempla asistencia financiera para construir la base. Estados Unidos ofrece los dólares; Argentina pone el territorio. En un país en crisis y sin recursos para afrontar las obras, la dependencia se traduce en condiciones estratégicas impuestas desde el exterior.
Lea más en Gizmodo
