
«Nosotros no estamos agrediendo a Guyana, nosotros estamos convocando el voto popular para que el pueblo se exprese», aseguró este domingo en tono marcial el ministro de Defensa, Vladimir Padrino López, cabecilla del generalato que mantiene a Nicolás Maduro en el Palacio de Miraflores. Las palabras del comandante más poderoso del país reflejan la importancia que el chavismo otorga a la farsa montada en la zona fronteriza con Guyana, con la que se pretende instigar el sentimiento nacionalista del venezolano.
Por: El Mundo
La realidad es que si las elecciones montadas el domingo por el chavismo son un fake, las inventadas para el fantasmagórico estado (región) denominado Guayana Esequiba son la misma farsa, pero multiplicada. La apertura de un puñado de urnas en municipios fronterizos en el estado venezolano de Bolívar forma parte de la parodia chavista que pretende nombrar un gobernador militar, ocho parlamentarios nacionales y varios asambleístas regionales para el territorio en disputa con Guyana. El Esequibo permanece bajo administración de Georgetown desde 1966, cuando Londres concedió la independencia a lo que era entonces la Guayana Británica.
«Es inquebrantable nuestra voluntad de recuperar los derechos históricos, territoriales y más allá de la Guayana Esequiba», amenazó Maduro en las vísperas de las elecciones para dejar claro que los comicios son el segundo paso de su agenda para el Esequibo, tras la celebración del polémico plebiscito patriótico de diciembre de 2023. Caracas desatendió el llamamiento de la Corte Internacional de Justicia, máxima instancia judicial de Naciones Unidas que por orden del secretario general de la ONU inició un proceso en 2018 para resolver la confrontación entre ambos países, pese a que el chavismo no reconoce su jurisdicción.
La ingeniería electoral revolucionaria aprovechó la impunidad en la que se mueve de forma habitual para forzar las urnas en los municipios de Tumeremo, Dalla Costa y San Isidro: sus ciudadanos podrían votar dos veces para elegir a las autoridades de Bolívar y también para la ficticia Guayana Esequiba, cuyo «nacimiento» a finales de 2023 provocó su inclusión en los mapas geográficos de Venezuela.
Pese a la concurrencia de varios candidatos, la gobernación de la Guayana Esequiba está otorgada de antemano a Neil Villamizar, comandante general de la Armada y abanderado gubernamental. De hecho, previamente ya ejercía como gobernador militar de la zona fronteriza.
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