Paranoia antidemocrática o ¡Qué molleja e’ trácala Nicoplast. Y rodaste otra vez! Este sería el subtítulo y Mancheta, de nuestra propuesta editorial de hoy.
El despotismo genocida es casi tan antiguo como el petróleo. Valga el audaz símil en esta petrozuela de nuestro martirio. En el país se encontraron y se arrejuntaron desde Gómez y con la excepción del período democrático, siempre han funcionado como los dos ligaditos de la memorable Radio Tiempo.
Y lo que faltaba! que en los eventos del pasado domingo: Tú: dictador en turno ilegal y póstumo al bate, apoyado por el mión sanguinario y servilletica usada, hablas de una película muda que nadie vió. Y tu ”patota” como si nada; se creen su inmunda patraña y hasta la celebran. Guácala! Vergación, en tiempo de gaita otra vez!
Tu pesadilla te arrolla y tiene el poder de los votos papá: nuestros héroes: María Corina y Edmundo te ganaron por paliza el round. Otra marca gloriosa, un nuevo hito, hilado con democracia profunda y transformadora. Porque los cuatro rounds han sido de boxeo de altura. En las primarias quedaste hecha flecos y sin aire en la lona.
En las elecciones presidenciales te voló Edmundo del ring con derechazos e izquierdazos de todo el pueblo. Hasta soldados, motorizados y empleados públicos, votaron contra tí. Te dejaron grogui, tambaleante y demasiado ridículo. Qué pena con usted dirían tus paisanos.
El tercer round todavía te duele en todos lados. Te dieron en la torre de tu pretendido poder represivo. Aún estás tirando pasitos y temblando, perdido en el ring. Y lo que viene por ese lao! Mamma mía exclaman desde Chacao hasta Palermo!
Ahora te volviste mas loco! qué boorlas sin graduación! casi listo para la ambulancia, te levantas la mano muerto en la camilla! Tus desechos humanos desde el subsuelo de la historia.
Nooo! Que va oh! Te me vas ya! Te dirían en me caigo de la risa. Búscala en YouTube. En Guantánamo no hay móviles. El lejano rumor del manicero, si acaso! Vayaló!

