Miku Fedor expuso la cruda desigualdad que existe entre el béisbol y el fútbol en Venezuela (Video) - LaPatilla.com

Miku Fedor expuso la cruda desigualdad que existe entre el béisbol y el fútbol en Venezuela (Video)

Captura de pantalla YouTube Chiringuito Inside

 

El futbolista venezolano Nicolás «Miku» Fedor alzó la voz sobre una realidad que golpea al deporte nacional: el abandono institucional del fútbol en Venezuela. Durante una entrevista en el podcast español «El Cafelito», conducido por el periodista Josep Pedrerol, el delantero de Metropolitanos no se guardó nada y expuso la cruda desigualdad que existe entre el béisbol y el fútbol en el país.

Por lapatilla.com





“Si hablamos de niños federados, hay más jugando fútbol que béisbol. Lleva años así. ¿Qué pasa? Que el fútbol no está tan organizado. El béisbol sí”, soltó sin anestesia el jugador de 39 años.

Miku explicó que la diferencia radica en la inversión y el interés extranjero que sí recibe el béisbol. “Los equipos de Estados Unidos llevan años poniendo dinero en infraestructura y en buscar talento. Un chamo de 13 años que es bueno en béisbol puede terminar en Dominicana o Puerto Rico con un contrato millonario. En fútbol, si eres muy bueno a los 13, tienes que seguir corriendo y esperar tener suerte”.

Pero su mensaje no se quedó en la queja. El exjugador del Getafe y del Celtic hizo un llamado urgente a la organización y al trabajo colectivo: “Hay mucho talento en Venezuela, pero hay que saber explotarlo. Eso es tarea de todos: federaciones, equipos, representantes, entrenadores…”.

Fedor también recordó que, pese al caos estructural, Venezuela sigue produciendo jugadores de élite. “Con todos los fallos que tenemos de infraestructura, formación, economía… aún así sacamos jugadores. El mejor del Botafogo en el Mundial de Clubes fue Savarino. Soteldo acaba de fichar por el Fluminense. Telasco Segovia es compañero de Messi en el Inter de Miami”.

La reflexión final de Miku es tan clara como incómoda: el talento está, pero sin organización, solo queda la suerte.