
El Mundo
Dos vascos, un canario, un valenciano y 13 hispanovenezolanos. Diez hombres y siete mujeres. Los cuerpos policiales de la revolución bolivariana han aumentado en lo que va de año hasta 17 el número de presos políticos españoles en las mazmorras de Nicolás Maduro. Lo llaman la «diplomacia de los rehenes» y el objetivo es contar con el mayor número de prisioneros internacionales para las malabares políticas de la revolución.
Por: El Mundo
Los últimos en unirse al grupo de rehenes son el canario Miguel Moreno Dapena y el valenciano Ernesto Gorbe Cardona. El primero forma parte de la tripulación del buque cazatesoros N35, de bandera panameña, recluidos todos ellos en la cárcel del Rodeo 1, un «infierno en la tierra», como la definen familiares de presos y organismos de derechos humanos. El centro penitenciario cercano a Caracas y bajo control de la Dirección General de Contrainteligencia Militar (DGCIM), se acondicionó en 2024 para recibir a presos extranjeros, a militares rebeldes y a presos «especiales» para este organismo militar.
El gobierno de Caracas mantiene silencio administrativo sobre la situación de Moreno Dapena, aunque se ha conocido su traslado a través de los rehenes estadounidenses liberados en julio gracias a los acuerdos entre ambas administraciones. Las autoridades consulares españolas no han podido todavía comunicarse con el marinero, un modus operandi habitual en el chavismo, que mantiene en desaparición forzada a sus detenidos. Moreno Dapena viajaba en el remolcador N35 en aguas del Esequibo -zona en litigio entre Guyana y Venezuela- cuando un buque de guerra venezolano lo interceptó y forzó a que fondeara en la isla de Margarita. Lo habitual en estos casos es que, de abrirse una investigación, los marineros se mantengan a bordo del navío hasta ser liberados. Con su reclusión en Rodeo 1, el español pasa a formar parte de la lista de presos políticos, todos con un destino incierto.
También en la misma cárcel está recluido Ernesto Gorbe Cardona, valenciano de nacimiento, que fue detenido en diciembre pasado en la ciudad del mismo nombre, capital del estado de Carabobo. El Foro Penal confirmó a EL MUNDO que Gorbe, de 52 años, fue acusado inicialmente de tener su visa vencida. Poco más se sabe de este español, cuyo caso no fue conocido hasta hace pocas semanas.
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