La entrevista: el arte invisible que da sentido a la radio, por Iván López Caudeiron - LaPatilla.com

La entrevista: el arte invisible que da sentido a la radio, por Iván López Caudeiron

La radio es un universo lleno de voces, sonidos y emociones, pero pocos géneros comunicacionales tienen la fuerza y la magia de LA ENTREVISTA. Tras 18 años de experiencia en este apasionante oficio, puedo asegurar que entrevistar es mucho más que preguntar y responder; es un arte que requiere sensibilidad, intuición y respeto por las historias que se revelan.

La entrevista bien hecha, es un puente entre el entrevistado y la audiencia. Es el espacio donde las voces de personas comunes y extraordinarias encuentran eco, donde las opiniones se convierten en ventanas que nos permiten asomarnos a realidades distintas. Pero, ¿qué hace que una entrevista trascienda lo superficial? El toque fino del locutor, la capacidad de ir más allá de las respuestas preparadas.





En la cabina de radio, lo que el oyente no ve es una danza sutil de preguntas estratégicas, silencios calculados y empatía genuina. El entrevistador debe ser un artesano de las palabras, capaz de extraer lo mejor de cada persona, sin forzar ni manipular, sino guiando con respeto para que emerjan verdades auténticas.

Conocer el género de la entrevista implica entender que no se trata solo de informar, sino de emocionar, educar y provocar reflexión. Cada opinión, cada parecer, es una pieza valiosa que, bien hilvanada, construye un relato poderoso y humanizador. Por eso, la preparación y la especialización son fundamentales para no caer en el error del monólogo disfrazado de diálogo.

Lo maravilloso de la entrevista radica en su capacidad para humanizar temas complejos, para acercar al oyente a realidades que quizás nunca habría imaginado. Es un espacio de encuentro donde la diversidad de pensamientos enriquece el conocimiento colectivo y fomenta el diálogo social.

Sin embargo, la entrevista también es un ejercicio de responsabilidad ética. El locutor debe cuidar el respeto hacia el entrevistado, evitando el sensacionalismo o la manipulación. El objetivo no es ganar un debate, sino abrir puertas al entendimiento y a la pluralidad de ideas.

En más de una ocasión, he sido testigo del poder transformador que una buena entrevista puede tener. Desde abrir conciencias hasta impulsar cambios sociales, la voz del entrevistado, bien dirigida, se convierte en un motor de esperanza y acción.

Finalmente, quisiera invitar a mis colegas y a las nuevas generaciones de locutores a redescubrir la entrevista como un género noble y vital. Más allá del micrófono y las cámaras, la verdadera magia está en la conexión humana, en ese instante en que el entrevistado se siente escuchado y el oyente, entendido. Porque la entrevista no solo informa: la entrevista construye puentes invisibles que nos unen como sociedad. Y esa es la grandeza que, desde la cabina, tenemos el privilegio de crear.

@IvanLopezSD