¿Hablamos de la paz del olvido?, ¿de la desmemoria? ¿La paz como producto de una falsa conciencia que omite cognitivamente la trasgresión de la voluntad soberana? ¿La de la violencia que calla la voz de millones a través de la censura, el terror y la represión? ¿La paz de los salarios de hambre?, ¿la de jubilaciones que no alcanzan ni la media canasta básica, luego de 25 años de carrera? ¿La de los servicios de exigua calidad? ¿La de la prevaricación y la desgracia de miles? ¿La paz de los discursos demagógicos en defensa de la patria cuando ya otros países han mellado los intereses nacionales? ¿La paz de las falacias en favor del poder de la camarilla patibularia?
¿La paz de diálogos inoperantes, infructuosos, inexistentes?, ¿la de la verdad única impuesta como virtud política del dogmatismo trasnochado, esclerótico? ¿La paz de la ilegitimidad? ¿La del ventajismo institucional y oprobioso? ¿La paz de la diáspora?, ¿la de presos por conciencia? ¿La paz de la opulencia y la arrogancia del status quo? ¿La paz de la desesperanza? ¿La paz de los juicios sin el debido proceso? ¿La del populismo autoritario que desconoce derechos humanos fundamentales?
¿La paz que prohíbe la disconformidad pública, el pensar distinto como expresión del ineludible pluralismo político? ¿La paz que niega la alternabilidad?, ¿la del absolutismo unipartidista?, ¿la de la obediencia a ciegas?, ¿la de la genuflexión?, ¿la del culto a la personalidad como catecismo religioso? ¿La paz de odios jingoístas?, ¿la de un patriotismo exaltado que tergiversa la historia en apoyo al poder?
¿La paz de la boliburguesía?, ¿la de la desigualdad creciente, del empobrecimiento de millones en medio del envilecimiento propagandístico? ¿La de la desmesura titánica y demencial por el mantenimiento de los privilegios? ¿La paz de las narrativas maniqueas, antagónicas y, también, de los entusiastas panegíricos en pro del socialismo neoliberal (si el oxímoron es tolerable), como diría Borges?
No deseamos la guerra ni auspiciamos intervenciones extranjeras, pero cualquier “paz” que menoscabe las libertades civiles, la salud pública, el derecho a elegir, o niegue condiciones labores mínimas para sus ciudadanos no es una “paz” que pueda ser ni defendida ni tolerada.
Franklin Piccone Sanabria
