
La fragata de la Marina Real Holandesa Zr.Ms. Van Amstel (F831) volvió a bordear este jueves las costas venezolanas, muy cerca del mar territorial, en una trayectoria similar a la que recorrió el pasado lunes.
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La Casa Amarilla venezolana emitió un comunicado en la anterior ocasión para confirmar la navegación del buque de guerra holandés frente a la Isla La Orchila, aunque aseguró en el texto que «esta operación se desarrolló de manera exitosa gracias a las coordinaciones realizadas a través de los canales diplomáticos con el Reino de los Países Bajos, en estricto cumplimiento de los protocolos internacionales y acuerdos bilaterales vigentes, lo que garantizó un clima de confianza mutua y plena transparencia».
Este jueves la fragata Zr.Ms. Van Amstel (F831) se aproximó al Golfo Triste y luego viró a estribor, bordeando el mar territorial venezolano hasta detenerse al norte del estado La Guaira, cuando volvió a dirigirse de regreso a Curazao, donde arribó a finales de la semana pasada.
Al momento de la publicación de esta nota, el diplomático chavista Yván Gil no había emitido un nuevo escrito sobre la última aproximación de la fragata extranjera.
La fragata Zr.Ms. Van Amstel cuenta con un avanzado sistema de guerra electrónica y señuelos. En su armamento destacan su cañón OTO Melara de 76 mm, sus ocho misiles antibuque Harpoon y su sistema de lanzamiento vertical (VLS) Mark 48 de 16 celdas, con proyectiles Sea Sparrow.
A finales de agosto, el ministro de Defensa de Países Bajos, Ruben Brekelmans, señaló en una entrevista con Crónicas del Caribe que «si fuera necesario, podríamos enviar capacidades adicionales desde Europa».
Sin embargo, Brekelmans aclaró que «Países Bajos no está involucrado en el despliegue militar desarrollado por EEUU y, de momento, La Haya no tiene motivos para cambiar sus operaciones regulares en el Caribe».


