
El video viral de la “kiss cam” del concierto de Coldplay que dio la vuelta al mundo y puso a la compañía Astronomer en el ojo de la tormenta, fue el puntapié de un escándalo que persiste aún dos meses después.
Por Clarín
Al principio circularon solo dos nombres: Kristin Cabot, la exdirectora del personal, y Andy Byron, su jefe y ex CEO de la empresa. Pero los protagonistas detrás de la presunta infidelidad resultaron ser más.
Había más de 50.000 personas en el concierto de la banda liderada por Chris Martin en el Gillette Stadium de Boston. Y esta “pareja” quedó expuesta de una forma más que accidentada.
Al ver sus rostros horrorizados en la pantalla gigante, entró en acción la voz del cantante, que sin querer echó más leña al fuego con su atinado comentario: “Estos dos son muy tímidos o están en una aventura”.
Luego salió a la luz que Byron era un hombre casado, padre de dos hijos junto a Megan Kerrigan, y que Kristin estaba en pareja con Andrew Cabot, el director ejecutivo de otra compañía, llamada Privateer Rum.
Tras viralizarse ese breve clip de Byron y Kristin meciéndose al ritmo de “Viva la vida”, llegaron las consecuencias. En el plano profesional ambos quedaron desvinculados de la empresa especializada en análisis de DataOps, primero con una licencia obligada, y finalmente ambos renunciaron.
En lo personal también empezaron a circularon rumores sin parar, y aunque todos guardaron silencio, el hecho más evidente fue que Megan Kerrigan Byron borró su apellido de casada de forma inmediata, y luego desactivó todos sus perfiles públicos.
Al principio Andrew Cabot, el esposo de Kristin, mantuvo el bajo perfil, y muchos creyeron que había sido víctima de una traición, hasta que habló a través de un portavoz.
Andrew aclaró que ya estaban separados en el momento del recital y que incluso habían iniciado el divorcio. Pero omitió algunos detalles que se dieron a conocer recientemente.
¿Guerra de infieles en el concierto de Coldplay?: la versión de Kristin Cabot
Una fuente cercana a Cabot rompió el silencio en diálogo con la revista People, y confirmó que Kristin ya se estaba divorciando de su marido antes de asistir al concierto con Byron.
De manera enfática, la portavoz de Kristin declaró: “Ella no es una rompehogares, ya estaba separada de su exesposo, viviendo en casas distintas, y Andrew incluso estuvo en el mismo concierto, con otra mujer con la que tenía una cita, que ahora es su novia”.
Aseguró que desde aquel 16 de julio la exjefa de recursos humanos de Astronomer casi no sale de su casa, y que cada vez que fue a buscar a la escuela a sus hijos fue víctima de “humillaciones públicas”.
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