Yo tampoco quiero guerra, por Ángel Alberto Bellorín - LaPatilla.com

Yo tampoco quiero guerra, por Ángel Alberto Bellorín

Y estoy seguro que todo venezolano de bien tampoco quiere una invasión militar ni sufrir las penurias de una guerra.

Antes que se me acuse de traidor a la patria, por lo que aquí voy a escribir y en previa defensa pública, debo afirmar que no conozco ni tengo relación con ningún norteamericano, nunca en mi vida he pisado ese país y los pocos dólares que alguna vez adquirí legalmente en algún banco cuando en Venezuela se compraban como comprar pan, los gasté hace muchísimos años.





De igual manera nunca he pertenecido a ningún partido político, no le he rendido culto apologético a ninguna persona más que a mi fallecida madre, ni tengo amistad con ningún político famoso, por lo menos que ahora recuerdo.

Lo que si conozco a la perfección es la constitución de la república y todas las violaciones que ha sufrido desde su aprobación en 1999 y con mayor intensidad a partir del mes de Enero del año 2013. Dicho esto vamos al grano.

Las repercusiones de tantos desaciertos desde el gobierno venezolano han causado inmensos daños de carácter interno pero también en las relaciones internacionales provocando reacciones a la actuación del «Estado Venezolano» que sin lugar a dudas; se fue confundiendo con «Gobierno» hasta fusionarse con un «Partido» político como un solo ente.

Las reacciones internacionales ante el irrespeto de principios básicos para la convivencia de las naciones bajo las normas exigidas a los ESTADOS , fueron creciendo de manera proporcional a las numerosas decisiones de un vecino cada vez más incómodo, que debilitaban sistemáticamente la convivencia en el concierto de naciones.

Todos sabemos que «la guerra avisada no mata al soldado,» y no creo necesario enumerar la larga lista de señales ignoradas y peor aún; todas las que peligrosamente, fueron objeto de burlas y retos absurdos despreciando las reglas de ESTADO.

Ahora bien señor Nicolás Maduro, para que esa expresión por usted hecha pública el día de hoy donde manifiesta su voluntad de «Querer evitar una intervención militar en Venezuela»; me permito afirmar que usted y solo usted tiene en sus manos la solución menos costosa al país.

Es cuestión de atreverse a dar el paso de reconocer su derrota electoral del 28;de Julio del 2024, hecho probado como cierto ; que usted y sus colaboradores se niegan a recordar o a mencionar y que fue el verdadero detonante de una carga explosiva acumulada y de la amenaza que está en el Caribe.

Presente sus excusas a Venezuela y al mundo por todos los fraudes, abusos y absurdos cometidos. ¿Qué espera para hacerlo ?

No siga engañando a sus seguidores ni perjudicando a ancianos y niños que siempre serán las principales víctimas en esta guerra que usted está provocando por su terquedad y obsesivo apego a un poder negado por más del 80% de los venezolanos. Esa es la verdadera encuesta.

De la rueda de prensa y enarbole en público la bandera blanca que representa esa paz que en forma absurda sale de su boca y de la de sus secuaces, mientras enseñan el fusil.

Proceda a rendirse ante aquel que con sus tropas rodeando al país, le está exigiendo a usted y solo a algunos de sus secuaces que rindan cuentas judiciales por delitos acusados. Le confieso que no afirmó ni niego sus acusaciones pero en el mundo libre y civilizado existen principios universales como la presunción de inocencia que se respetan.

Como reo de aquellos tribunales, al contrario, que aquí en Venezuela, tendrá derecho a la defensa con los abogados qué usted decida, con un juicio que será público y transparente para el mundo. Ellos tendrán que demostrar que usted cometió esos delitos y no como aquí donde todo venezolano se presume culpable de cualquier delito que se le ocurra al opresor.

Hasta soy capaz de juramentarme como su abogado para hacer la mejor defensa posible. Quiere a Venezuela y échale bolas.

Coronel Angel Alberto Bellorin
Abogado Magna cumlaude.
Especialista, Magister y Doctor en derecho.