Trump confirma que Maduro intentó negociar: el periodista español David Alandete revela los detalles tras bastidores - LaPatilla.com

Trump confirma que Maduro intentó negociar: el periodista español David Alandete revela los detalles tras bastidores

 

 





 

Cuatro días después de que Donald Trump reconociera públicamente que Nicolás Maduro “le ofreció de todo” para negociar, el periodista español David Alandete —corresponsal de ABC y de la cadena COPE en la Casa Blanca— contó a LaPatilla.com cómo se desarrolló ese inesperado momento en la Sala del Gabinete de la Casa Blanca y qué reacciones generó entre los asistentes, incluyendo al senador Marco Rubio y al presidente ucraniano Volodímir Zelensky.

Por lapatilla.com

Alandete fue quien formuló la pregunta directa a Trump: si era cierto que Maduro le había ofrecido recursos naturales y otras concesiones para negociar. Trump, sin pensarlo dos veces, respondió: “Sí, él ha ofrecido todo… porque no quiere fuck around con los Estados Unidos”.

La frase, inédita en la historia reciente de las conferencias presidenciales estadounidenses, resonó en toda la sala. “Nunca antes un presidente había dicho esas palabras en ese contexto”, explicó Alandete, quien aseguró que en ese instante “miraba alrededor y no podía creer lo que estaba pasando”.

En la sala estaban figuras clave: el General Cane, jefe del Estado Mayor; Susie Wiles, estratega principal; el vicepresidente J.D. Vance; el jefe del Departamento de Estado Marco Rubio; el Secretario de Guerra Pete Hegseth; y la delegación ucraniana encabezada por Zelensky. “Rubio intentó reírse, pero no podía; Hegseth levantó una ceja; Wiles mantenía una sonrisa congelada. Fue un momento de asombro total”, relató el periodista.

Un mensaje con trasfondo militar y geopolítico

Alandete asegura que el comentario no fue casualidad. “Trump sabía perfectamente lo que estaba diciendo. Fue un mensaje directo no solo a Maduro, sino también a Zelensky, que estaba presente. Lo que quiso decir fue: ‘No se metan con Estados Unidos’”.

El periodista detalló que la escena ocurrió en un contexto más amplio de tensión en el Caribe, donde se ha intensificado la presencia naval estadounidense. “No se moviliza a un tercio de la Armada solo porque a Trump se le ocurra un día. Esto es parte de una estrategia militar y diplomática de largo alcance”, afirmó.

Según Alandete, fuentes dentro de la Casa Blanca le confirmaron que la llamada entre Trump y su enviado especial Richard Grenell —con testigos militares presentes— sirvió para cerrar cualquier intento de negociación con Maduro. “Ahí se decidió que ya no se hablaría más con el régimen”, dijo.

El papel de Marco Rubio y el giro regional

El periodista también destacó la figura del Secretario Marco Rubio como uno de los arquitectos de la actual política de Trump hacia América Latina. “Rubio es hoy lo más parecido a un Kissinger moderno: respira y piensa en español, conoce perfectamente la realidad venezolana, colombiana y cubana”, afirmó.

En su análisis, Alandete indicó que la nueva estrategia de Washington va más allá del caso Maduro: “Hay un cálculo sobre el giro político en el continente. Con Milei en Argentina, hay un cambio de ciclo tras años de gobiernos de izquierda. Lo que se está configurando es una política continental antinarcotráfico y antisocialista”.

Además, explicó que la reciente resolución demócrata para condenar supuestos ataques en Venezuela, a la que solo se sumó el republicano Rand Paul, “fue respondida casi de inmediato con las declaraciones de Trump”, evidenciando la tensión entre ambos partidos sobre cómo abordar la crisis venezolana.

Para Alandete, la diferencia entre el primer y el actual Trump es la cohesión del equipo. “En el primer mandato, cada quien iba por su lado: Bolton decía una cosa, Pompeo hacía otra. Ahora hay disciplina. Todos están alineados”.

Mencionó que figuras como Caroline Levitt —portavoz de Trump— y Stephen Miller —ideólogo de su política migratoria— se han sumado a la narrativa de que Venezuela representa una amenaza de narcoterrorismo. “Hoy el tema Venezuela se encuadra en un problema de salud pública, lavado de dinero y seguridad nacional”, explicó.

El periodista apuntó que Susie Wiles, asesora de Florida y mano derecha del presidente, es clave para mantener la estructura interna “perfectamente engrasada”. “Lo que quiere Trump, se hace”, resumió.

España, Sánchez y el anti-Trumpismo

Alandete abordó la reacción del gobierno español ante la política exterior de Trump. “Pedro Sánchez pidió el voto para Biden durante una cumbre de la OTAN, algo que no se debe hacer como jefe de gobierno extranjero. Luego, cuando Trump gana, España queda descolocada”, dijo.

Según el periodista, el gobierno español ha preferido reforzar su discurso “antitrumpista” antes que responder de fondo a los cuestionamientos sobre su gasto en defensa o su papel en la OTAN. “Sánchez está más concentrado en su supervivencia política interna y en capitalizar el rechazo a Trump que en asumir responsabilidades internacionales”, opinó.

Además, señaló que la estrategia de Sánchez respecto a Gaza “ha fracasado”, ya que “ha sido Trump quien logró el alto el fuego, no España”, y eso ha dejado a su gobierno “aislado y debilitado en la escena internacional”.

En el cierre de la conversación, Alandete lanzó una advertencia: “El abrazo de Trump es peligroso. Lo está viendo Milei y lo deberían ver también los venezolanos”. Según él, Trump usa su influencia para condicionar a sus aliados políticos, y eso podría complicar los equilibrios internos de países como Argentina o incluso Venezuela.

Pese a ello, valoró la prudencia de la oposición venezolana: “Hace bien en mantener cierta distancia. Lo importante ahora es entender que quien realmente lleva el timón de la política hacia Venezuela es Marco Rubio. Él es el cerebro estratégico detrás de todo esto”.

La entrevista ofrece una mirada privilegiada a lo que ocurre detrás de las declaraciones de Trump. Más que una simple anécdota, el episodio revela una política exterior con una base militar, ideológica y comunicacional mucho más estructurada que en el pasado. Y, en medio de ese escenario, Venezuela vuelve a ocupar un lugar central en la agenda de Washington.