
Con inmensa alegría y un profundo sentido de comunidad, la Arquidiócesis de Caracas celebró este sábado, junto a miles de feligreses, la Fiesta de la Santidad en honor a la reciente canonización de San José Gregorio Hernández y Santa Madre Carmen Rendiles.
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Monseñor Raúl Biord, arzobispo Metropolitano de Caracas, encabezó la Misa de Acción de Gracias y afirmó que «los venezolanos sentimos un profundo orgullo por estos dos compatriotas que se han graduado de santos, que es la última y más importante graduación, pues significa que ya están con Dios, disfrutando de su compañía e intercediendo por nosotros como mediadores».
El arzobispo recordó que «queríamos reunirnos hoy en el Estadio Monumental, sin embargo, la gran cantidad de fieles que querían participar nos llevó a tomar una decisión hermosa, celebrar en todas las parroquias y comunidades, unidos en espíritu sinodal y en profunda comunión. No estamos en el Estadio, pero ahora sí estamos viviendo una fiesta monumental, porque Venezuela, de ahora y para siempre, es tierra de santos.
Monseñor Biord aseguró que «en medio de la alegría del año jubilar y desde su lecho de enfermedad en el hospital, el muy querido Papa Francisco, que tenía un gran cariño por Venezuela, nos dio dos grandes regalos, nuestros primeros santos, un hombre y una mujer, un médico y una religiosa».
Por último, subrayó que «el pasado domingo 19, contemplamos los estandartes de San José Gregorio y de la Santa Madre Carmen desplegados en la fachada de la Basílica de San Pedro, y las campanas de nuestro corazón repicaron en señal de júbilo. La Iglesia, a través de su Pastor Universal, el Papa León, reconoció lo que el pueblo venezolano siempre ha sentido y creído, José Gregorio y la Madre Carmen son santos».
