
Douglas Rico, director del Cicpc, anunció en redes sociales que funcionarios de la División de Investigaciones de Homicidios hallaron los cuerpos sin vida de Leidymar de los Angeles Rocas Navas, de 19 años, y su hijo de dos, Ángel David Molina Navas, el pasado 27 de octubre en Mamera 4, sector Brisas de Arismendi, parroquia Antímano, al suroeste de Caracas.
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Los detectives realizaron las pesquisas para esclarecer el atroz crimen y lograron la detención de Jonaiker José Díaz Caraballo, de 26 años, cuñado de Leidymar.
Debido a que su pareja y sus hijos se encontraban en los Valles del Tuy, estado Miranda, el sujeto contactó a su cuñada Leidymar con la intención de que lo ayudara con la limpieza del hogar.
Sin embargo, una vez en la vivienda y en un descuido de la víctima, este la forzó a tener un encuentro íntimo, pero su cuñada se negó. Dicha acción enfureció a Jonaiker, quien, valiéndose de su fuerza física, la sometió y ató sus extremidades a la cama utilizando un cable, para luego abusar de ella.
El infante, atemorizado por el episodio violento, comenzó a llorar. El victimario se lo llevó hacia el baño, donde le causó la muerte con un arma blanca.
De regreso a la habitación donde estaba Leidymar, el desalmado individuo le propinó más de 50 heridas punzo penetrantes, causándole la muerte, para volver a abusar de ella y de su hijo.
Posteriormente, envolvió ambos cadáveres en bolsas negras y los arrojó en una zona boscosa de la parte posterior de la vivienda.
El criminal se trasladó a la residencia de sus padres ubicada en El Valle, donde fue capturado. Fue puesto a disposición del Ministerio Público (MP).
