Funcionarias y funcionarios públicos, por Gerardo Lucas - LaPatilla.com

Funcionarias y funcionarios públicos, por Gerardo Lucas

Múltiples son las interrogantes acerca del verdadero estado de la economía en   la Venezuela actual, tal como hemos dicho en múltiples ocasiones. Hoy abordaremos el tema del empleo público, comenzaremos por preguntarnos ¿Cuántos empleados públicos tiene el país? 

La primera fuente que deberíamos consultar para iniciar una búsqueda que nos permita despejar esta incógnita, sería, sin duda, la Memoria del Ministerio del Trabajo, sin embargo, el último año de su publicación fue el 2015 y, paradójicamente, la Memoria no contenía esta información. Tampoco se halla en el portal del Instituto Nacional de Estadísticas, ni en el Banco Central de Venezuela o la Organización Internacional del Trabajo (OIT), que son otras de las fuentes donde podría encontrarse. 





Mercado Laboral

Podemos, a partir de otros datos, ingeniárnosla para acercarnos a la cuestión, en primer lugar, debemos señalar que el mercado laboral en Venezuela ha cambiado drásticamente. Veamos: Entre 2014 y 2021, el empleo formal cayó de 7,5 millones a 4,9 millones de trabajadores, lo que se traduce en una reducción del 34%. Según estudios del IESA, en ese mismo período, la población económicamente activa también se redujo, pasando de 12,6 millones a 10,4 millones de personas, lo que representa una caída del 21%.  Si bien una parte de esta disminución se puede explicar por la diáspora, es correcto afirmar que, en mayor medida, se debe a la falta de nuevas plazas de trabajo y al incremento del empleo informal. 

Empleo Público

Trasparencia Internacional, a partir del análisis de la Exposición de Motivos de la Ley de Presupuesto para el 2022, señala que, en su contenido, existe un total 5.509.563 trabajadores integran la administración pública nacional, de los cuales 4.441.258 pertenecen al sector militar, 1.068.305 pertenecen a la Administración Pública. En otras fuentes encontramos que la Fuerza Militar Bolivariana para el 2023 alcanzaba a 300.000 personas y la Reserva a 430.000 personas. El documento explica, además, que dentro de la Administración Pública se cuentan 364.625 docentes y 42.489 funcionarios adscritos al sector salud.

Por su parte, el Observatorio Venezolano de Conflictividad Social citando como fuente al INE, sostiene que, para diciembre de 2015, el sector público empleó a 2.779.275 personas, unos 70.132 individuos más que en 2014. En cambio, el sector privado mantenía una nómina de 5.009.049 empleados, 350.565 personas menos.

Según el diario El Nacional, en la actualidad el sector público en Venezuela cuenta con 2.527.771 trabajadores.

A partir de la información extraída de ChatGPT y las encuestas de ENCOVI, estimamos que para el 2014 los asalariados privados eran 6,3 millones de personas, pero descienden a entre 3,2 y 3,5 millones en el 2024. En el caso del empleo público 2,3 a 2,5 millones.

En definitiva, no tenemos cifras confiables sobre el empleo público aun cuando, la mayoría de las fuentes apuntan a un total que ronda los 2,5 millones de empleados y obreros.

Salario Público para 2025

En el 2022 se estableció el salario mínimo en 130 bolívares mensuales, el cual no se ha modificado hasta la fecha. A esa cantidad hay que sumarle el Bono de Guerra, establecido en abril de 2025 en 120 dólares, que con el Bono de Alimentación o Cesta Ticket de 40 dólares hace un Salario Integral de 160 dólares mensuales anunciado por Maduro el 1 de mayo del 2025. Con este salario integral mensual el valor anual seria de 1.920 dólares por persona empleada. Si el empleo público es de 2.500.000 personas las erogaciones del Presupuesto Público Anual serian de 4.800 millones de dólares año, cantidad sustancial equivalente al monto que en el 2024 el BCV vendió en divisas al mercado. Para el periodo 2025-2026 se estima una drástica reducción de los ingresos públicos por exportación de petróleo, lo que nos lleva a pensar que el gobierno no cumplirá con el valor en dólares del salario.

Jornada Laboral

En marzo del 2025 circuló en la prensa nacional e internacional la siguiente noticia, que: “Para enfrentar la sequía y ahorrar energía el gobierno de Nicolás Maduro ha anunciado la reducción temporal de la jornada laboral solo a un tercio de 13,5 horas de las 40 semanales establecidas a partir de este lunes en toda la administración pública. El nuevo horario laborable será de tres días con una jornada de 4 horas y media, de 8 am a las 12:30 pm solo los lunes, miércoles y viernes durante las próximas seis semanas si el régimen de Maduro logra solventar la crisis eléctrica en ese tiempo o deberá prolongar la emergencia”. 

Esta medida, a nuestro juicio, solo formaliza el hecho cierto y es que los empleados públicos desde hace tiempo no cumplen con la jornada laboral de 40 horas por el mísero salario y bonos que reciben, y sus supervisores no pueden exigirles el cumplimiento.

Motivación para el Trabajo

Considerando que al menos un 70% de los trabajadores del sector público de Venezuela devenga un sueldo mínimo, es decir muy por debajo de la realidad social y de la canasta básica, con un déficit de al menos el 500%, esto representa una de las causas de la desmotivación del trabajador, el no devengar salarios dignos. Esta condición explica que en la encuesta ENCOVI 2023: más del 70 % de los empleados públicos declaró estar “insatisfecho o muy insatisfecho” con su trabajo. Según la Organización Internacional del Trabajo OIT (2023): “Venezuela muestra uno de los índices más bajos de motivación intrínseca laboral de la región.”

Las razones por las cuales se mantienen en el trabajo público, a partir de la información disponible, serían las siguientes:

De acuerdo con el Observatorio Venezolano de Finanzas OVF (2024) ocho de cada diez funcionarios tienen otro ingreso fuera del Estado.

En sectores como salud y educación persiste un compromiso vocacional con la comunidad.

Algunos trabajadores siguen motivados por el deber ético o profesional, pese a los bajos ingresos.

El empleo público todavía ofrece cierta estabilidad jurídica (aunque débil), seguro social, pensión y acceso a programas del Estado. En un contexto de informalidad generalizada, esa estabilidad es un incentivo.

En muchas instituciones se mantiene una solidaridad de grupo: los trabajadores se ayudan mutuamente, comparten recursos o rotan turnos.

UCAB – IIES (2022): encuentra que los incentivos no salariales (sentido de pertenencia, propósito) pesan más que el dinero, en la permanencia del empleo público.

Hemos estimado como cifra probable del empleo público en Venezuela unos 2,5 millones de trabajadores, que trabajan menos de lo que la jornada laboral exige. Quienes, aun cuando tienen una baja motivación, continúan en el empleo debido a que buscan cierta estabilidad y porque no poseen alternativas, además de seguir manteniendo un sentido de responsabilidad social. Para 2025 y 2026 pensamos que el Estado no podra continuar con el actual nivel de remuneraciones y, por ende, el número de empleados públicos continuará disminuyendo, mientras que el empleo informal y la diáspora, inevitablemente, seguirá in crescendo.

Gerardo Lucas. Economista e historiador. Https//[email protected]