
El Kremlin afirma que Rusia es «inmune» a las sanciones del presidente estadounidense Donald Trump, que incluyen en la lista negra a dos de sus mayores petroleras. Lo que en realidad mantiene a flote el petróleo ruso es una «flota en la sombra» de buques «fantasmas» y «zombies» que transportan millones de barriles de crudo, burlando las sanciones, a compradores de todo el mundo en busca de gangas.
Por BBC Mundo
Esta flota tiene otros clientes: ayatolás iraníes, generales venezolanos e incluso empresarios occidentales oportunistas y sin escrúpulos a quienes importa más el beneficio que la amenaza al medio ambiente o la seguridad y, en ocasiones, la propia libertad de las tripulaciones, cada vez más abandonadas en barcos varados en alta mar durante meses o incluso años.
La actividad de esta flota secreta se ha disparado desde la invasión de Ucrania en 2022, y su principal beneficiario es el régimen de Putin. Rusia la utiliza no solo para contrabandear su principal exportación y, de esta forma, recaudar fondos para financiar su «maquinaria de guerra» -como señaló Trump-, sino también para operaciones «híbridas» de espionaje y sabotaje contra los países de la OTAN en Europa así como contra los cables y oleoductos submarinos que utilizan.

Rusia se encuentra entre los tres principales exportadores de petróleo del mundo, junto con Estados Unidos y Arabia Saudita. En 2024, Rusia produjo cerca del 10% del petróleo mundial, según la Administración de Información Energética de Estados Unidos.
Antes de la guerra en Ucrania, casi todas sus exportaciones marítimas de petróleo se realizaban mediante tanqueros occidentales, principalmente griegos. Las operaciones comerciales tenían su base en Suiza y los seguros se contrataban en Londres.
Pero ahora, hasta cuatro de cada cinco tanqueros que transportan petróleo ruso carecen de un seguro reconocido por alguna de las 12 compañías mutuas de seguros del Grupo Internacional de Clubes de Protección e Indemnización, que cubren aproximadamente el 90% de toda la carga marítima, según estimaciones de analistas de S&P Global. Esto sugiere que la flota fantasma transporta actualmente el 80% del petróleo ruso, desafiando las sanciones occidentales.
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