InSight Crime: La isla de Margarita, entre el control de Maduro y los misiles de Estados Unidos - LaPatilla.com

InSight Crime: La isla de Margarita, entre el control de Maduro y los misiles de Estados Unidos

 

 





 

Un pequeño buque pesquero Sedna zarpó, como de costumbre, en la mañana del 3 de junio desde Punta Arenas, uno de los muelles de la isla de Margarita, en el Caribe venezolano, hacia su faena pesquera.

Por InSight Crime

Cinco días más tarde, los pescadores reportaron a sus familiares que se encontraban a la deriva tras una falla en los motores. Después se perdió todo contacto.

En tierra comenzó a crecer el temor de que los marineros habían sido tragados por el mar. Pero el destino de los pescadores fue otro. Semanas después, sus familiares descubrieron que habían sido interceptados por la Guardia Costera de Estados Unidos durante una gran operación en la que se incautaron 1 tonelada de cocaína y 1,5 toneladas de marihuana en varias embarcaciones, entre ellas el Sedna.

La turística isla de Margarita, ubicada en el noreste del país, no solo es la “perla del Caribe” de Venezuela por sus playas paradisíacas. También es uno de los estados estratégicos en las rutas de tráfico de drogas hacia el Caribe y Europa. Pescadores locales, redes criminales y hasta funcionarios de seguridad están involucrados en esta rentable, pero riesgosa economía ilícita.

Hoy, el panorama ha cambiado. La presencia de buques de guerra y aeronaves estadounidenses en el Caribe —parte de una ofensiva antidrogas promovida por la administración de Donald Trump— ha transformado la isla de Margarita. Los pescadores, como los narcotraficantes, enfrentan los riesgos del mar, pero también la amenaza de quedar en medio de un ataque militar.

El otrora enclave criminal

La isla de Margarita fue escenario, durante décadas, de un activo inframundo criminal dedicado principalmente al trasiego de narcóticos en el territorio insular. Uno de los grandes líderes y referentes criminales fue Teófilo Rodríguez Cazorla, alias “El Conejo”, narcotraficante que durante años lideró la ya clausurada prisión de San Antonio, ubicada al sureste de la isla.

Rodríguez Cazorla mantuvo presuntos vínculos con altos funcionarios dentro del gobierno de Nicolás Maduro, entre ellos, con la exministra de Asuntos Penitenciarios, Iris Varela, quien le habría permitido convertir el penal en su centro de operaciones. En 2016, “el Conejo” fue asesinado y el liderazgo del tráfico de drogas en la isla recayó en una red liderada por Jhonny Alexander Silva Rodríguez, alias “Justin”. Según un documento del Tribunal Supremo de Justicia de Venezuela, Silva fue detenido en 2009 en la Isla de Margarita por cargos de microtráfico, aunque lograría fugarse de prisión tiempo después.

Las actividades de Silva se detuvieron en febrero de 2023 luego de una operación de la Guardia Nacional Bolivariana (GNB) que no llegó a ser reportada por los medios locales.

A pesar de estas bajas criminales, en Margarita la conexión con el narcotráfico internacional no se desvaneció y detenciones de emisarios de redes europeas en los últimos años en la isla sugieren que continúa siendo un trampolín para el tránsito de drogas a otras islas del Caribe, Centroamérica y Europa, gracias a su ubicación.

Entre esos casos se destaca la captura, en septiembre de 2023, de un ciudadano de nacionalidad polaca con una alerta roja de Interpol por su presunta participación en una red de tráfico con operaciones en Europa y América.

Sin embargo, Margarita no registra actualmente la presencia de bandas criminales significativas, y el estado Nueva Esparta, donde se ubica la isla, fue uno de los menos violentos en 2024, con una tasa de 16,1 homicidios por cada 100.000 habitantes, según el estudio anual del Observatorio Venezolano de Violencia (OVV).

Detrás de esta aparente calma y los bajos índices de criminalidad, se oculta la intervención reciente de fuerzas estatales que buscan apropiarse de las rentas generadas por el tráfico de drogas en la zona costera.

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