Caracas le da la espalda a Maduro, por Omar González Moreno - LaPatilla.com

Caracas le da la espalda a Maduro, por Omar González Moreno

El chavismo no consigue movilizar a Caracas ante el acoso del pueblo venezolano y el apoyo de EEUU.

El chavismo ha perdido su músculo político en el único territorio donde alguna vez tuvo fuerza real: Caracas.





Ni los llamados desesperados de Maduro, ni las órdenes de movilización impartidas a gobernadores, alcaldes y jefes de patrullas lograron lo que el régimen esperaba, llenar las calles de la capital en un momento en que Estados Unidos intensifica su presión militar, diplomática y financiera.

Lo que se vio en Caracas no fue una demostración de poder, sino la evidencia del agotamiento terminal de un proyecto que ya no convoca ni por miedo.

Los transportes oficiales circulaban casi vacíos, los puntos de control lucían tensos y los funcionarios obligados a marchar caminaban con la mirada perdida.

No hubo pasión, no hubo consignas reales, no hubo gente.

Hubo, más bien, la confirmación de que la ciudad que alguna vez fue bastión del control político chavista ya no responde a sus órdenes.

En contraste, el avance de la presión estadounidense -operaciones navales, vuelos nocturnos y señales inequívocas de una estrategia más agresiva— ha dejado al régimen en estado de pánico.

Caracas percibe que la impunidad se acabó y que los días del régimen están contados.

Por eso la gente no sale, no se moviliza por quien ya no tiene futuro.

No respaldan al poder que agoniza; resguardan su energía para el desenlace que todos saben que se acerca.

El chavismo intentó exhibir fuerza y terminó mostrando su vacío.

Ese vacío, en medio del cerco internacional y del colapso interno, es la señal más clara de que la etapa final está pasando.