
El 27 de noviembre de 2025, en la Base Aérea de Natal, Brasil llevó a cabo un movimiento silencioso que apenas tardó segundos, pero cuyo impacto político podría sentirse durante años. Un F-39E Gripen brasileño disparó por primera vez un misil aire-aire MBDA Meteor, uno de los proyectiles más temidos y tecnológicamente sofisticados del mundo.
Por: Gizmodo
No hubo grandes anuncios previos. No hubo advertencias. Solo un comunicado técnico, pulido, casi frío, que escondía una decisión estratégica monumental: Brasil había demostrado que puede golpear objetivos a más de 150 kilómetros, incluso cuando el piloto jamás llega a verlos. Para muchos países, esa es la frontera invisible entre una defensa convencional y una capacidad disuasiva real.
En otras palabras: Brasil acaba de saltar una categoría militar completa. Y lo hizo sin que nadie pudiera anticiparlo del todo.
El misil Meteor: el arma que redefine quién domina el cielo
El Meteor no es un misil cualquiera. Es un “beyond-visual-range” (BVR), capaz de perseguir, corregir curso y mantener potencia hasta el instante del impacto gracias a su propulsión ramjet. Para la Fuerza Aérea Brasileña, integrarlo al Gripen E significa acceder a uno de los sistemas aire-aire más avanzados del planeta.
La prueba se realizó contra un blanco Mirach 100/5, un dron diseñado para simular maniobras de cazas reales. La elección no fue casual: el Meteor debía demostrar que puede derribar un objetivo veloz, que cambia trayectoria y que permanece fuera de la vista del piloto durante toda la misión.
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