
La Guardia Costera de Estados Unidos interceptó la madrugada de este sábado 20 de diciembre al petrolero de bandera panameña Centuries, cargado con crudo venezolano, a pesar de que la embarcación no aparece en la lista pública de sancionados del Departamento del Tesoro. Así lo reveló el diario The New York Times, citando a un funcionario estadounidense y a dos fuentes de la industria petrolera nacional.
lapatilla.com
Este abordaje representó la segunda acción de Washington en el mes contra un buque que transportaba hidrocarburos hacia Asia, intensificando la campaña de presión del presidente Donald Trump. Aunque el mandatario anunció el martes un bloqueo total a los navíos sancionados, el Centuries no figura en los registros de la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC), y según informantes del sector, la carga pertenece a una comercializadora china con historial de envíos a refinerías de ese país.
El barco salió recientemente de puertos venezolanos y se encontraba en aguas del Caribe al momento de la detención. Sobre el marco legal de la operación, el funcionario norteamericano alegó que la Guardia Costera buscaba determinar la validez de la matrícula panameña, amparándose en el derecho internacional que permite inspecciones si existen motivos razonables para dudar del registro de la bandera.
Esta maniobra difirió del caso del petrolero Skipper, incautado el pasado 10 de diciembre mediante una orden judicial federal por transportar crudo bajo bandera falsa y mantener vínculos con Irán. En contraste, fuentes de la industria aseguraron que el Centuries no posee conexiones conocidas con Teherán y transportaba combustible hacia China a principios de este año, según registros de la estatal petrolera.
