La esposa de Enrique Márquez lamentó su ausencia en Navidad y pidió que regrese a casa - LaPatilla.com

La esposa de Enrique Márquez lamentó su ausencia en Navidad y pidió que regrese a casa

Sonia Lugo junto a su esposo, Enrique Márquez.

 

Sonia Lugo, esposa del excandidato presidencial Enrique Márquez, lamentó el pasado miércoles su ausencia en Navidad debido a que el dirigente del partido Centrados sigue detenido en una celda de Nicolás Maduro.

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Enrique Márquez fue detenido por denunciar las irregularidades cometidas durante el fraude en las elecciones presidenciales de 2024, cuestionado por la comunidad internacional y el pueblo venezolano.

A continuación, la carta íntegra compartida por Sonia Lugo en sus redes sociales.

«La paz de vivir: Una carta de Navidad por la libertad, la justicia y el reencuentro

Hoy, mientras las luces de Navidad intentan abrirse paso en los hogares de Venezuela, nuestro hogar está incompleto. La sombra de una celda injusta se proyecta sobre nuestra mesa, pero no logra apagar mi voz. Escribo estas líneas no solo como la esposa de Enrique Márquez, sino como una mujer venezolana cuya voz se suma al cansancio profundo de millones que, como yo, anhelan algo tan sencillo y a la vez tan sagrado: la paz de vivir.

Nuestra Venezuela ha quedado atrapada en una confrontación que nos ha robado demasiado. Durante años, el poder se ha usado como un muro para dividir, cuando debió ser un puente para encontrarnos. Duele que la política, nacida para servir, se haya desviado hasta convertirse, en ocasiones, en instrumento de persecución y castigo. Pero el poder que se usa para silenciar no engrandece a nadie; solo degrada a quien lo ejerce.

Escuchar a un país exhausto del conflicto no es signo de debilidad: es un acto de coraje y humanidad. Los venezolanos no pedimos imposibles. Pedimos vivir con dignidad. Pedimos, simplemente vivir. Pedimos que el respeto y el entendimiento dejen de ser consignas repetidas y se conviertan, por fin, en una experiencia cotidiana.

La libertad de Enrique, como la de tantos hombres y mujeres hoy tras las rejas por sus ideas o por su compromiso político, no debería ser una ficha de negociación, sino un punto de partida para el reencuentro nacional. En medio de tanto dolor, la liberación de los presos políticos sería el primer gesto sincero hacia una paz que no se decreta ni se impone, sino que se construye con voluntad, con justicia y con verdad.

No puede haber Navidad plena mientras una silla esté vacía en la mesa por razones de conciencia. A pesar de la tristeza, hoy elijo hablar desde la esperanza. Esta tierra está llena de venezolanos de bien, en cada barrio, en cada pueblo, dentro y fuera del país. Somos una nación herida, sí, pero también profundamente buena. Estoy convencida de que lo mejor de nosotros siempre terminará imponiéndose, porque esa es nuestra esencia como pueblo.

A todas las familias venezolanas; a las que hoy tienen la dicha de abrazarse y a las que, como la mía, esperan con fe ese abrazo libre que la injusticia ha postergado: Feliz Navidad. Que el espíritu de esta fecha nos devuelva la sensibilidad para sentir el dolor ajeno como propio y la valentía para caminar hacia el reencuentro.

Por la libertad.
Por la justicia.
Por la vida.

Feliz Navidad para todos.
Para absolutamente todos.

Sonia Lugo de Márquez»