
Puede parecer ahora un tiempo muy lejano, pero, en realidad, fue hace poco más de un mes cuando Navegantes del Magallanes sólo anotó 32 carreras en nueve juegos entre el 14 y el 23 de noviembre, a razón de 3,5 rayitas por encuentro, para ahogarse en su improductividad ofensiva. El Buque cambió su realidad y reflotó a tal punto que fabricó 37 anotaciones en sus recientes dos duelos para asegurar un lugar en la postemporada.
El equipo renacido bajo el mando de Yadier Molina y la irrupción de Kleininger Terán como coach de bateo, le propinó una felpa 17-6 a Tiburones de La Guaira el viernes, en el Estadio Universitario. Con ese resultado, en el peor de los escenarios, garantizó disputar la Serie del Comodín con la ventaja de home club.
Magallanes, de igual forma, dejó su récord por encima de .500 por primera vez en la temporada y, a falta de una jornada para la finalización de la ronda eliminatoria -sin contar la posibilidad de juegos extras- causó un triple empate en el tercer lugar de la tabla de clasificación, con Caribes de Anzoátegui y Águilas del Zulia.
Desde aquel 23 de noviembre, cuando la agudizada crisis de bateo dejó a la Carabela con registro de 12-20 en el último escalón del circuito, el club exhibe foja de 16-7, el mejor entre los ocho equipos en ese lapso.
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