
A semanas de haberse publicado uno de los borradores de la Ley de Autorización de Defensa Nacional, medios especializados de EE.UU. han destacado que el Pentágono estaba perfilando un programa piloto que le permita llevar a cabo el alquiler de aviones anfibios operadas por contratistas, las cuáles pasarían a apoyar el despliegue de sus Fuerzas Armadas en el Pacífico. Estando ello ahora promulgado como ley, Washington aún mantiene el misterio sobre cuál sería la plataforma seleccionada, aunque la medida parece apuntar a la equiparación de capacidades logísticas con Japón y China; países que poseen este tipo de aviones en sus inventarios.
Por Zona Militar
Profundizando en algunos detalles de relevancia, podemos decir que el texto en cuestión brinda la autoridad al Secretario de Defensa y al Secretario de la Armada para avanzar en un programa que ponga a disposición las aeronaves anfibias para el Comando del Indo-Pacífico, cuyo comandante tendrá la labor de desplegar según las necesidades de sus unidades. Además, queda expresamente indicado que el programa hasta ahora aludido tendrá una extensión de tres años a partir de la promulgación de la ley, aunque no se brindan mayores detalles de cuantas aeronaves serían sumadas. El secretismo parece ser una de las características de la decisión, teniendo en cuenta que ante consultas de medios como The Warzone, ni el Pentágono ni el INDOPACOM deslizaron mas precisiones.

Ante la falta de certezas, es posible mencionar que la idea de hacerse con un avión anfibio ha estado rondando por larga data en los EE.UU., incluyendo un fallido intento por desarrollar una variante del avión C-130 equipada con flotadores para cerrar esta brecha y suministrarlo al Comando de Operaciones Especiales. Particularmente, las plataformas son vistas como un elemento clave que facilitaría el acceso a cualquier zona del Indo-Pacífico, especialmente para misiones de transporte logístico y del tipo SAR (búsqueda y rescate) que pueden tornarse urgentes en caso de guerra. Con promesas incumplidas respecto de un vuelo de pruebas pronto a concretarse, el programa como tal fue cancelado en el año 2024, diluyendo así las posibilidades de contar con una flota propia.
Como fue también mencionado en líneas iniciales, el hecho de que China y Japón cuenten con este tipo de capacidades no es en absoluto menor, siendo estos dos de los mas importantes actores geopolíticos en la región que EE.UU. busca reforzar su presencia. En el primero de estos casos, cabe recordar que AVIC ya ha comenzado en 2024 la producción inicial del nuevo avión anfibio AG600, a tan sólo dos años de que fueran realizadas las primeras pruebas de una variante pensada para el combate contra incendios forestales. Por aquel entonces, los reportes también indicaron que se trataba en una plataforma que sería incorporada con el fin de suplir necesidades asociadas al transporte de suministros a islas remotas, como así también para misiones de búsqueda y rescate.

En el caso del segundo país mencionado, aliado cercano de Washington en la región, se ha de notar la existencia de una pequeña flota de aeronaves del tipo ShinMaywa US-2. Del mismo modo que en el ejemplo anterior, se trata de plataformas destinadas a facilitar los despliegues en el Pacífico, especialmente considerando que el territorio japonés contiene diferentes islas alejadas de su capital y de difícil acceso para ciertos tipos de aeronaves sin que existan aeródromos apropiados para recibirlas; mientras que el despliegue de un buque para este tipo de operaciones toma un tiempo considerablemente mayor.
Para seguir leyendo, clic AQUÍ.
