
El empresario Rodolfo José Reyes Rojas, hasta el pasado mes de octubre involucrado en la propiedad de Plus Ultra Líneas Aéreas, partió rumbo a Venezuela tiempo antes de las detenciones que se produjeron en España en el marco de la investigación penal por presunto blanqueo de capitales venezolanos en torno a la ayuda de 53 millones de euros concedida a la aerolínea por el Gobierno en 2021.
Por Voz Pópuli
Reyes, oriundo de Venezuela, es considerado uno de los impulsores del desembarco del capital venezolano en Plus Ultra desde principios de 2017, cuando la aerolínea afrontaba pérdidas y riesgo inminente de disolución, hasta convertirse el mismo empresario, a través de una sociedad con su esposa, en el dueño mayoritario de la compañía aérea con sede en Madrid. Según trasladan a Vozpópuli fuentes próximas a la investigación del caso, Reyes se encontraba en el país sudamericano cuando se activaron el pasado mes de diciembre en Madrid los registros y detenciones en el marco de la causa que instruye el Juzgado de Instrucción número 15 de la capital española.
La causa judicial tiene su origen en una denuncia de la Fiscalía Anticorrupción, de la que Vozpópuli viene informando desde principios de este 2025, que plantea que Plus Ultra pudo haber utilizado fondos públicos españoles para devolver préstamos que formarían parte de una presunta trama de blanqueo de capitales originados en Venezuela, relacionados con programas estatales de distribución de alimentos (CLAP) y ventas de oro del Banco Central de Venezuela, entre otros movimientos financieros opacos.
La exfiscal general de Venezuela destituida por el presidente Nicolás Maduro, Luisa Ortega, llegó a acusar en agosto de 2017 a Reyes de formar parte de una presunta trama de desvío de fondos alrededor de los CLAP ligada al colombiano Alex Nain Saab, señalado por Estados Unidos como un «testaferro» del mandatario venezolano. A mediados de 2021, trascendió que Reyes intentó ingresar en EEUU y las autoridades migratorias del Aeropuerto de Miami le impidieron el acceso por problemas con su visado, deportándole junto a su mujer, María Aurora López, a Panamá, de donde procedía su vuelo.
A mediados de 2021, trascendió que Reyes intentó ingresar en Estados Unidos y las autoridades migratorias del Aeropuerto de Miami le impidieron el acceso por problemas con su visado, deportándole junto a su mujer, María Aurora López, a Panamá, de donde procedía su vuelo.
Fue en 2017, con una operación mediada también por movimientos desde Panamá, cuando Reyes entró en Plus Ultra acompañado de su amigo y socio, el venezolano Camilo Ibrahim Issa, que ostentaba la franquicia de Zara en el país sudamericano y al que el expresidente del Gobierno español José Luis Rodriguéz Zapatero ayudaría a tener entrada en la Embajada española en Caracas entre 2018 y 2019. En el marco de esa relación, el español Julio Martínez Martínez, amigo de Zapatero posicionado en Venezuela, empezó a prestar servicios de lobby y asesoramiento en «ámbitos administrativos» para la división venezolana de Plus Ultra, que había iniciado la ruta Madrid-Caracas en mayo de 2018.
Tanto Reyes como Ibrahim llegaron a ser citados por la opositora asamblea nacional venezolana a declarar por el asunto de los CLAP en noviembre de 2018, pero este medio no ha podido constatar que lo hayan hecho. A finales de 2018, ambos, junto al actual CEO de Plus Ultra, el venezolano Roberto Roselli, abrieron una sociedad en Madrid en la antigua sede de la aerolínea, La Compañía de Bocono y Biscucuy, que tenía por objeto la comercialización de café y que fue liquidada a finales de 2021 por el entonces vicepresidente de la aerolínea, el español Julio Martínez Sola. Desde la compañía aérea dijeron entonces a este medio que la mercantil liquidada les era «completamente ajena».
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