
El Gobierno británico del Reino Unido aseguró este sábado que «no ha estado envuelto en modo alguno en la operación» militar que provocó la extración de Nicolás Maduro de Venezuela y ha evitado condenar el ataque.
Entrevistado por la emisora pública BBC, el primer ministro Keir Starmer dijo que no ha hablado todavía con el presidente estadounidense sobre lo sucedido, que él definió como «una situación que evoluciona rápidamente».
Pero conminado a responder si él condenaba la captura de Nicolás Maduro y su esposa, anunciada por Donald Trump, Starmer mantuvo la cautela: «Establezcamos los hechos y continuemos después».
«Quiero hablar con el presidente (Trump), quiero hablar con los aliados, pero, por el momento, lo que necesitamos es aclarar los hechos», insistió.
Durante la mañana, y antes de esta entrevista, otros políticos desde la derecha y la izquierda del Gobierno conminaron a Starmer a condenar los ataques como una violación de la legalidad internacional.
Así lo hicieron el liberal-demócrata Ed Davey, el ecologista Zack Polanski o el izquierdista Jeremy Corbyn, mientras que desde el Partido Conservador (el principal de la oposición) guardan todavía silencio.
EFE
