
El juez Alvin Hellerstein encabezó la primera comparecencia judicial de Nicolás Maduro y Cilia Flores en Nueva York. El magistrado, designado durante la administración de Bill Clinton, confirmó oficialmente que ha sido asignado para dirigir el caso.
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Al iniciar el procedimiento, Hellerstein estableció el tono del litigio con una declaración de principios. «Es mi trabajo asegurar que este sea un juicio justo. Ese es mi trabajo y eso es lo que pretendo», afirmó ante la corte.
Durante la lectura de las acusaciones, el juez enumeró los cargos que pesan sobre los detenidos, destacando el de «conspiración de narcoterrorismo». Al dirigirse a la esposa del exmandatario, Cilia Adela Flores, el magistrado se refirió a ella formalmente como «la señora Flores».
La audiencia tuvo momentos distendidos al comienzo, cuando Hellerstein comentó que no podía ser visto en los monitores de las salas anexas. «Los equipos electrónicos modernos ocultan al juez», bromeó respecto a la disposición tecnológica del tribunal.
El acceso a la sala estuvo restringido. No se permitieron cámaras de televisión ni dispositivos de grabación, por lo que los periodistas y el público debieron seguir las incidencias a través de circuitos cerrados en salas adicionales, donde fiscales y defensores formalizaron sus comparecencias.
Con información de AP
