Realismo político en ejecución, por Ángel Alberto Bellorin - LaPatilla.com

Realismo político en ejecución, por Ángel Alberto Bellorin

Cuando nuestros paradigmas se estrellan contra la cruda realidad, la razón debe imponerse a la emoción. Hay que desplazar pasiones para pensar en forma acertada, proyectando la factibilidad de posibles soluciones.

En Venezuela, el estado de derecho dejó de existir hace muchos años, es un hecho cierto, fue destruido junto a la propia noción de Estado.





Cuando esto ocurre, la política como ciencia de lo posible suele desplazar a lo jurídico para intentar hacer posible la reconstrucción de un estado inexistente.

He manifestado en múltiples ocasiones que la llegada de la guerra a Venezuela fue un proceso que tiene su fecha de nacimiento en abril de 2015 cuando EEUU declaró al gobierno de Venezuela como «Amenaza Inusual».

El gobierno venezolano, ajeno a la noción de Estado y sus implicaciones, se burló de tal designación y siguió incurriendo en desafíos a los intereses del imperio, hasta llegar al extremo de ignorar el Acuerdo de Bárbados que considero el detonante de la guerra

Ese proceso de validación de la Amenaza finalizó a mediados del año 2025 con la declaración de Venezuela como máxima amenaza a los intereses de EEUU activando de inmediato la maquinaria bélica más poderosa del mundo. Así funciona ese mortal engranaje y no porque alguna «Sayona» lo solicite.

El gobierno de Maduro rechazó votos por las buenas y pidió balas por las malas; esa fue su decisión, no de esa mayoría de venezolanos que le pidió irse.

Las armas y el poder que desde ayer enfrenta al poder criminal , y sacó de la ecuación a Nicolás Maduro, está en manos de Trump y de sus intereses. Para la destrucción total de esa estructura, debe ser otro poder criminal, letal y lo vimos en acción, con precisión impresionante. Ellos no saldrán con la constitución ni con la retórica del derecho internacional; solo el temor a la destrucción física los hará desistir.

Teníamos que saber que con buenas intenciones no se preña una mujer bonita y es obvio que la enorme dignidad y la indiscutible moral de María Corina apelando a normas jurídicas y a la razón, nunca fué suficiente para domar a la bestia. Los misiles ya hablaron y se ve la diferencia

Sin embargo, en la vida política real el gratis no existe y en 27 años de una destrucción sostenida en estrategias populistas, debimos aprender que el realismo político mata el argumento jurídico.

Ya pudimos escuchar en la rueda de prensa de Trump de ayer 3 de Enero del 2026 que Estados Unidos «prioriza la funcionalidad sobre legitimidad’ y en estos momentos es contundente.
Es el argumento imperial para decir a Venezuela que al poder de las armas del posible vencedor, no le interesa los resultados electorales previos y sí gobernabilidad efectiva

El que no quiera verlo es miope ante el crudo realismo político de Hans Morgenthau en boca del presidente de la mayor potencia militar mundial

Coronel Angel Alberto Bellorin.
Abogado.Dr en Derecho Constitucional