
El mercado cambiario venezolano, convertido en el termómetro más sensible de la crisis política nacional, vivió este viernes 9 de enero una jornada de corrección drástica. En un lapso de pocas horas, la cotización del USDT (Tether) en el mercado P2P (Peer-to-Peer), que sirve de referencia de facto para la fijación de precios en la economía informal, retrocedió desde su máximo histórico reciente de 780 bolívares hasta estabilizarse en el piso de los 600 bolívares.
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Este movimiento representa una caída del 23,08% en el valor de la divisa digital, un ajuste que muchos interpretan como el desinflado de una «burbuja de pánico» generada tras la intervención militar del 3 de enero. Sin embargo, pese al retroceso nominal, la distorsión económica persiste: la brecha entre el dólar paralelo y la tasa oficial del Banco Central de Venezuela (BCV) sigue siendo abismal, complicando la operatividad del comercio formal.
La postura de Binance: «Precios de mercado y límites de riesgo»
Ante la volatilidad extrema que generó confusión entre miles de usuarios, Binance, la plataforma de intercambio de criptoactivos más utilizada en el país, emitió un comunicado oficial a través de su canal de Telegram para aclarar su rol en la formación de precios. La compañía enfatizó que no fija la tasa de cambio: «Los precios en P2P son determinados por el mercado, es decir, están impulsados por la oferta y la demanda de los usuarios (…) reflejando eventos geopolíticos que aumentan la incertidumbre».
Sin embargo, la empresa confirmó la aplicación de mecanismos de control que muchos usuarios habían notado en la aplicación: los «límites de precio». Según explicó la plataforma, Binance implementa límites temporales como un control de riesgo durante movimientos extremos. «Estos límites previenen conductas abusivas, reducen el riesgo de resultados comerciales injustos y preservan la integridad del mercado», detalló la compañía, justificando las restricciones para publicar anuncios fuera de ciertos rangos como una medida de seguridad esencial para evitar estafas o distorsiones artificiales en momentos de caos.
El abismo financiero: Una brecha del 84%
Aunque la caída del USDT de 780 a 600 bolívares ofrece un respiro momentáneo en la gráfica, la realidad comercial sigue fracturada. Para el cierre de esta jornada, el Banco Central de Venezuela (BCV) mantuvo su tipo de cambio oficial anclado en 325,38 bolívares por dólar.
Al contrastar esta cifra oficial con el marcador de calle (USDT a 600 Bs), se evidencia una brecha cambiaria del 84,40%. En términos nominales, existe una diferencia de 274,62 bolívares por cada dólar entre la tasa legal y la real.
Esta disparidad coloca a los comerciantes y consumidores en una encrucijada crítica. Los comercios formales, obligados por ley a facturar a la tasa BCV (325,38 Bs), enfrentan pérdidas masivas si venden sus inventarios importados, cuyo costo de reposición real se calcula a la tasa paralela (600 Bs).
