
En Washington no siempre hacen falta satélites espía ni filtraciones de inteligencia para anticipar una operación militar. A veces basta con mirar el movimiento en las pizzerías cercanas al Pentágono. En la madrugada del sábado 3 de enero, ese peculiar indicador volvió a activarse y, horas después, Estados Unidos confirmó un ataque a gran escala en Venezuela que culminó con la captura de Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores.
El fenómeno no es nuevo y es conocido en círculos informales de análisis como el Pentagon Pizza Index. La teoría sostiene que cuando las entregas nocturnas de pizza se disparan en los alrededores del complejo militar de Arlington, Virginia, mientras cae la afluencia a bares y locales de ocio frecuentados por personal castrense, algo importante está a punto de ocurrir.
Eso fue exactamente lo que sucedió en la madrugada del 2 de enero. Los pedidos a pizzerías cercanas al Departamento de Defensa aumentaron de forma inusual, una señal que ya había precedido otros episodios de tensión internacional. Horas después, se reportaron explosiones en Caracas, vuelos de aeronaves a baja altura y un operativo que Washington calificó como exitoso, con la detención de Maduro.
La señal del Pentagon Pizza Index que siempre anuncia hechos históricos
Este curioso patrón ha sido observado durante décadas. Desde la invasión de Granada en 1983, pasando por la Operación Tormenta del Desierto en 1991, la captura de Osama bin Laden en 2011, hasta ataques más recientes en Siria e Irán, el incremento repentino de pedidos de pizza ha coincidido con largas jornadas nocturnas dentro del Pentágono.
En abril de 2024, por ejemplo, este indicador informal anticipó el ataque israelí contra objetivos iraníes tras el bombardeo de su embajada en Siria. El 12 de junio del mismo año, volvió a encenderse horas antes de un nuevo episodio de tensión militar en Oriente Medio. Ahora, la señal habría reaparecido antes del operativo en Venezuela.
Con el paso del tiempo, la observación se ha sofisticado. Una cuenta anónima en la red social X, conocida como Pentagon Pizza Report, monitorea en tiempo real la actividad de pizzerías cercanas al Pentágono, la Casa Blanca y la sede de la CIA. Para ello cruza datos de Google Maps, reportes de usuarios, patrones de tráfico y la actividad nocturna en bares y restaurantes del área.
“A partir de las 6:59 p. m. (hora del Este), casi todos los establecimientos de pizza cercanos al Pentágono experimentaron un enorme aumento de actividad”, publicó la cuenta horas antes de que se confirmara el ataque. El Pentágono, cabe recordar, no cuenta con pizzerías dentro de su complejo, por lo que los pedidos externos se multiplican cuando decenas de oficiales extienden su jornada hasta la madrugada.
Frank Meeks, antiguo propietario de varias franquicias de Domino’s Pizza en Washington, llegó a asegurar que incluso los ingredientes podían dar pistas sobre la gravedad de una crisis. “Cuanto más queso y más carne, más grave suele ser la situación”, afirmó en su momento.
Lea más en El Universal Colombia
