Provea denunció que Venezuela acumula casi cuatro años sin un incremento de salario mínimo

Provea denunció que Venezuela acumula casi cuatro años sin un incremento de salario mínimo

Trabajadores públicos participan en la tercera jornada de protestas del año para exigir mejoras en sus salarios hoy, en Caracas (Venezuela). EFE/ Rayner Peña R.

 

Venezuela acumula tres años y diez meses sin un incremento del salario mínimo, el período «más largo» en casi tres décadas, denunció este lunes la organización no gubernamental Provea, que hizo un llamado a la «reconstrucción del ingreso» de los trabajadores y sus familias.

En X, la ONG señaló que el salario mínimo y la pensión «permanecen anclados» en 130 bolívares mensuales -hoy unos 37 centavos de dólar, a la tasa de cambio oficial- desde marzo de 2022, pese a los «incesantes reclamos de miles de trabajadores y al acelerado deterioro de la calidad de vida de las familias».





«Es el período más largo, de los últimos 29 años, sin aumento salarial», aseguró.

Provea indicó que la anunciada recuperación económica «mediante la inversión extranjera y nuevos acuerdos energéticos no puede dejar de lado la necesaria reconstrucción del ingreso», para lo que considera que se necesita una estrategia «basada en el diálogo social y la negociación tripartita».

En ese sentido, dijo que urge «rescatar, proteger y fortalecer la institucionalidad de la negociación colectiva».

Además, aseguró que es «obligación del Estado garantizar y proteger el derecho a la libertad sindical y a la sindicación», lo que, señaló, debe traducirse «en la inmediata libertad plena y sin restricciones de todos los trabajadores y dirigentes gremiales y sindicalistas detenidos arbitrariamente por ejercer sus derechos».

El chavismo ha centrado su política salarial en el pago de bonificaciones que no tienen incidencia en beneficios laborales.

En abril del año pasado, Nicolás Maduro -hoy detenido en Estados Unidos- aumentó de 130 a 160 dólares el llamado «ingreso mínimo integral», compuesto por dos bonos: uno de alimentación, en 40 dólares, y otro denominado «ingreso de guerra económica», en 120, depositados en bolívares a la tasa oficial del día.

Con información de EFE