Expreso político Camilo Castro: Fui abusado sexualmente por un agente de la Dgcim (VIDEO)

Expreso político Camilo Castro: Fui abusado sexualmente por un agente de la Dgcim (VIDEO)

Camilo Castro. Cortesía

 

El expreso político francés  Camilo Castro fue secuestrado por el régimen venezolano, sin motivo alguno, y permaneció detenido durante cinco meses en Venezuela.

Durante su cautiverio, fue víctima de abusos graves que hoy denuncia públicamente, a través de la cuenta en X de DDHH Vente Venezuela.





Esto no es un exceso aislado: es terror de Estado. Secuestrar, torturar y abusar son crímenes. Callar también lo es. 

Las víctimas merecen verdad, justicia y sanciones reales contra los responsables, incluidos agentes de la Dgcim

 

El francés describió su experiencia como un testimonio de injusticia y tortura, tanto física como psicológica

Transcripción de su testimonio 

Pasé mi primera noche en un lugar, básicamente en un sótano, yo creo que eso era en Maracaibo, siempre que me preguntaban dónde estábamos nunca me dijeron y me llevan en un sótano en diferentes salas que tienen puertas tras puertas, uno va entrando y llegué en un lugar donde había tres baños desbordando de heces, seguramente de varias semanas o meses acumulados ahí con cientos de cucarachas y unas cuantas ratas en el techo, las ratas, y me dicen aquí es donde te vas a duchar, cierran la puerta irás ya a una puerta hecha de barrotes, en ese lugar había diferentes celdas, yo estuve solo ahí y pude ver una mesa con diferentes materiales, herramientas de tortura para torturar a la gente, muchas manchas en el piso y en los muros, miré un poco el lugar y sí pude comprobar que era un lugar, una sala de tortura, en ese lugar en los muros a lo menos dos personas habían vivido aquí ocho meses por las rayitas y las cuentas que estaban ahí.

Entonces mi primera noche fue terrible, un lugar donde no se respiraba bien, con mucha humedad y con mucho calor y con el olor de las heces, las cucarachas caminando sobre mi cuerpo y el día siguiente llegó un agente de la DGCIM en la tarde, estuve aquí como 24 horas y en la tarde noche llegó un barbón y él de una vez me intimidó y empezó a jugar al juego psicológico conmigo, de intimidarme, de amenazarme, de torturarme y que me iban a hacer hablar, que yo no estaba hablando, que yo estaba  todo cerrado, que me tenían que abrir, eso fue su vocabulario y que tenían forma para eso, de hacerme hablar y de abrirme como ellos decían, me encapucharon, me pusieron esposas en la  espalda, con el mismo suerte que tenían me lo subieron, me hicieron un nudo y además me pusieron otras capuches, también antes me pusieron cartón y me drogaron, me imagino que con escopolamina, no  puedo estar seguro, pero me drogaron con un spray que tiene un olor de solventes muy fuertes, estuve  ahí varias horas en otro coche hasta llegar a las oficinas, me imagino de la DGCIM, otra vez en un sótano debajo de la tierra y durante el viaje fui acusado sexualmente por la gente que estaba aquí de la DGCIM, una mujer que tocaba mis partes genitales, también me dominaba digamos físicamente, me levantaba la cabeza, me ponía la cabeza sobre mis rodillas, estuve así varias horas, mi cabeza sobre las rodillas, esposaba las manos atrás, me jalaba por los cabellos a través del capuche,  me decía cosas obscenas en la oreja y todo eso escuchando reggaetón a todo volumen, de ahí todo ese secuestro, el viaje difícil y llego una semana en un sótano de la DGCIM, esposado y encapuchado durante una semana, comiendo una vez al día sin poder bañarme, podía ir al baño pero sin poder lavarme, sin poder cambiarme mis ropas, todo el viaje yo estuve muy sudando y eso de así una semana, así me interrogaban, después de unas horas encapuchado no pierde la noción del tiempo, me mentían sobre la hora, me decían que eran las nueve de la noche y horas después me  dijeron que eran las nueve de la noche y a la semana me llevaron al Rodeo I.

Supuestamente me llevaron al aeropuerto, bueno todo el sistema de la tortura psicológica, entre estas torturas y estas  mentiras y llego en el Rodeo I, en el Rodeo I la primera frase que escucho más o menos es así, es como entrando en una celda, mi compañero de celda me dice no te preocupes, aquí todos somos inocentes como tú, no hay ningún delincuente aquí, es un tema político, todos fuimos secuestrados aquí, es una mentira pero no te preocupes, aquí no va a pasar nada mal, no hay ningún delincuente aquí y  eso me tranquilizó mucho y pude en unos segundos con esa frase entender lo que estaba pasando y pude entonces levantándome en la cama y mirando en el pasillo descubrir los rostros de los que  iban a ser mis compañeros de vida, sentí que no estaba solo y pude en unos pocos minutos entender que estaba en un sistema, en una industrialización del secuestro y en una política industrial de otajes con extranjeros. El miedo que yo sentía y lo extraño que era  estar en esa situación que me recordaba la historia de mi papá. Mi papá era chileno y fue exiliado político de Chile y recibió el asilo político en Francia.

Mi padre era comunista en aquel tiempo y por sus ideas sufrió la tortura y fue amenazado de muerte y gracias a un amigo policía que le advirtió que estaba en la lista de mañana, se escapó de Chile y llegó a Francia. Fue un exilio muy difícil y nunca se relevantó de estas torturas y del exilio y lo interesante también de mi historia es eso y lo absurdo de la historia humana es que yo siendo hijo de un exiliado político chileno, comunista, me encuentro secuestrado por un gobierno comunista y viviendo las mismas cosas que la que vivió mi papá.

Camilo Castro llevó su testimonio de tortura y secuestro en El Rodeo I ante la ONU en Ginebra (Video)