Fuerte tormenta geomagnética solar hace aparecer la aurora boreal en Grecia - LaPatilla.com

Fuerte tormenta geomagnética solar hace aparecer la aurora boreal en Grecia

Foto: referencial – Cortesía

 

Una extraña tormenta geomagnética solar ha provocado la aparición de una aurora boreal visible en distintas partes de Grecia en la noche del lunes al martes, un fenómeno que normalmente no se observa en latitudes tan al sur.

El fenómeno fue especialmente visible en el cielo nocturno de la isla de Corfu y en la región de Salónica, mientras las redes sociales se inundaban de imágenes surrealistas de esta «aurora boreal mediterránea».





En las imágenes se puede ver el horizonte mediterráneo pintado en tonos de carmesí y violeta, en lugar del típico verde que se ve en Escandinavia.

Esto se debe a que en latitudes más bajas solo se puede ver la parte superior de la aurora, donde las partículas solares colisionan con el oxígeno a altitudes mucho mayores (más de 200 kilómetros de altura), creando así el distintivo brillo rubí que cautivó al público griego.

El fenómeno pudo llegar del polo ártico hasta el Mediterráneo y las islas griegas debido a una poderosa tormenta geomagnética (la más fuerte en más de dos décadas) que alcanzó el nivel 4 en una escala de 5 puntos.

Si bien La Tierra experimentó una breve tormenta geomagnética de nivel 5 en 2024, esta vez la actividad solar que la provocó fue técnicamente la más sostenida e intensa desde las tormentas del Halloween de 2003, informó el Centro de Predicción del Clima Espacial.

Esta tormenta geomagnética, causada por una llamarada solar masiva y un aumento sostenido de la intensidad de la actividad solar, amplió los límites de la aurora boreal más hacia el sur, ya que afectó el campo magnético de la Tierra.

No obstante, los expertos advierten que si bien el espectáculo visual es impresionante, una actividad solar de tan alta intensidad conlleva riesgos para la infraestructura moderna, incluidas posibles interrupciones en las comunicaciones satelitales, las señales GPS y las redes eléctricas.

EFE