
La NASA es una de las agencias espaciales más importantes del mundo y, hasta hoy, se ha dedicado a estudiar en profundidad el universo con el objetivo de comprender los fenómenos del cosmos y avanzar en descubrimientos clave para la comunidad científica.
Por Semana
Una de sus principales motivaciones es responder preguntas fundamentales como: ¿cómo se formó el universo?, ¿de dónde provienen los planetas? y ¿cómo surgió la vida? Al analizar estrellas, galaxias, asteroides y planetas, los científicos pueden reconstruir la historia del cosmos y entender los procesos que dieron origen al sistema solar y a la Tierra.
Misiones como el telescopio espacial James Webb o la sonda Lucy buscan precisamente pistas sobre los materiales primitivos que participaron en la formación de los planetas. En el marco de estas exploraciones, la NASA se ha encontrado con descubrimientos sorprendentes, uno de los más llamativos es el asteroide Psyche, un cuerpo celeste con una característica particular: su extraordinaria riqueza en metales.

Los científicos creen que Psyche podría ser el remanente metálico del interior de un planetesimal que nunca llegó a convertirse en un planeta. Según datos obtenidos mediante radares y telescopios terrestres, este asteroide habría sufrido colisiones masivas durante su formación, perdiendo su corteza rocosa exterior, tal como explica la NASA.
Estudios preliminares indican que la superficie de Psyche contiene metales hidratados, un hallazgo que será detallado en una próxima publicación de Planetary Science Journal. Con un diámetro aproximado de 280 kilómetros, se trata de un cuerpo extremadamente denso y rico en metales, considerado el mayor asteroide de tipo M conocido en el sistema solar.
Su abundancia metálica es tan notable que algunas estimaciones teóricas llegan a valorar sus recursos en una cifra hasta 300 veces superior a la economía global actual, aunque se trata de cálculos hipotéticos.
Los astrónomos lo estudian especialmente por su alto contenido de hierro y níquel, ya que podría tratarse del núcleo expuesto de un protoplaneta destruido hace miles de millones de años.
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