
En un momento de alta tensión política interna e internacional, Delcy Rodríguez, presidenta encargada del régimen chavista tras la detención de Nicolás Maduro, ofreció un discurso centrado en la unidad política, la tolerancia y la convivencia democrática durante el primer Consejo Federal del año 2026.
Por: lapatilla.com
La reunión se realizó en un contexto de profundas divisiones dentro del chavismo y tras un suceso que ha marcado un antes y un después en la historia venezolana: la captura de Maduro por parte de fuerzas militares de Estados Unidos en Caracas el 3 de enero.
Rodríguez hizo un llamado claro a aceptar la diversidad partidista y trabajar unidos por una “verdadera democratización de la política”, invitando a los venezolanos a dejar de lado odios y rechazos que solo, según ella, han conducido a violencia, muerte y sufrimiento en el país.
“Les invito de buen ánimo, de buen corazón, a que unidos trabajemos por la verdadera democratización de la política”, afirmó, destacando que ese proceso debe respetar la diversidad de opiniones «sin dar la espalda a la patria ni a la soberanía de Venezuela».
La frase se enmarca en una coyuntura donde el liderazgo chavista enfrenta críticas, fracturas internas y señales de reconfiguración política, después de la salida de Maduro del poder por la acción militar estadounidense que sorprendió a la comunidad internacional.
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Rodríguez enfatizó que, en las próximas horas, hará anuncios relacionados con cómo se manejarán las políticas internas y la convivencia entre distintos sectores políticos: “Vamos a afrontar con tolerancia, sin odio, sin violencia, las diversidades y la falta de similitudes en criterios”.
Subrayó que el respeto y el derecho a la tolerancia son derechos humanos fundamentales, y que desde su administración se legislará contra el «odio y la intolerancia» para evitar «escenarios extremos» que puedan derivar en «violencia y discriminación».
Desde el 3 de enero, tras la intervención militar estadounidense que resultó en la captura de Maduro y su esposa Cilia Flores, Rodríguez ha buscado equilibrar su posición ante la presión externa.
Aunque Delcy Rodríguez ha buscado un tono más conciliador y pragmático en algunas áreas —como la apertura a inversiones y la cooperación internacional— su legitimidad sigue siendo cuestionada tanto dentro como fuera de Venezuela, en especial entre críticos que la ven como continuadora de una administración altamente controvertida como la de Nicolás Maduro.
