
Los cuatro astronautas de la misión Crew-11 que tuvieron que ser evacuados de la estación espacial por el problema médico que padecía uno de ellos han hablado este miércoles por primera vez de esta maniobra, de la que no había precedentes para la agencia espacial estadounidense.
Por El País
Nada más comenzar, la comandante Zena Cardman ha aclarado que no van a identificar al miembro de la tripulación afectado ni comentar nada sobre su problema de salud. De esta forma, la conferencia de prensa ha intentado ser un cierre de sesión más, pero con un gran elefante en la habitación del que no se iba a hablar.
“Me encantaría volver a la estación espacial”, ha dicho Cardman a preguntas de los periodistas. “Sería genial si volvemos a estar en la cola para regresar”, ha añadido su colega de la NASA, Michael Fincke. Su compañero japonés, Kimiya Yui, que ha viajado al espacio ya en dos ocasiones, ha dicho que ya no volverá a volar, sino que se sumará al equipo de tierra que apoya las misiones. “Dejo hueco para los que vienen”, ha explicado.
Ha sido sorprendente la obediencia de todos los periodistas que han participado: ni uno ha preguntado por el asunto del que no había que hablar. Solo uno ha dicho: si la política de la NASA no impidiese revelar quién es afectado, ¿estaríais dispuestos a decir quién es? La tripulación se ha quedado sorprendida y no ha sabido qué responder, hasta que la moderadora ha repetido que no iban a dar información sobre ese tema.
En condiciones normales, debería tratarse de una conferencia protocolaria en el Centro Espacial Johnson de la NASA en Houston, donde se dan por finalizadas las misiones a la Estación Espacial Internacional (ISS), y que se suelen realizarse el mismo día que los astronautas regresan a la Tierra.
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