
El Sindicato Nacional de Trabajadores de la Prensa (SNTP) informó este viernes 23 de enero se espera una nueva audiencia en el juicio de Juan Francisco Alvarado, estudiante de Comunicación Social, para revisar la apelación de la condena de 15 años de prisión que le fue impuesta por el régimen chavista.
Por: lapatilla.com
Alvarado, de 31 años, fue acusado de incitar a una rebelión y a odio, cargos que él y organizaciones defensoras de derechos humanos consideran infundados e injustos, y que se derivan de publicaciones y denuncias que realizó sobre fallas en los servicios públicos de su comunidad.
El chavismo lo acusó de incitación a la rebelión y lo juzgó por supuesta incitación al odio, derivado de publicaciones en sus redes sociales y en la aplicación oficial VenApp, donde denunció problemas de botes de aguas negras y fallas en transformadores eléctricos en su localidad de Apartadero.
El Sntp y la defensa de Alvarado han denunciado múltiples irregularidades en el proceso judicial, entre ellas: La falta de pruebas que vinculen al estudiante con los hechos imputados. La acusación se basó en publicaciones que él negó repetidamente y sin evidencia técnica clara. Nunca se comprobó que las cuentas utilizadas fueran realmente suyas. Se utilizó como base una denuncia legítima a través de VenApp sobre aguas servidas sin resolver, pese a la asignación de recursos públicos para su arreglo.
El juicio se llevó a cabo sin debido proceso ni garantías judiciales plenas, con audiencias realizadas de forma remota bajo condiciones cuestionadas.
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El Sntp ha recordado que la condena de Alvarado evidencia una criminalización de la protesta y la libertad de expresión, calificando el proceso como parte de una política represiva conocida como “patrullaje cibernético” que ha dado lugar a detenciones arbitrarias por monitoreo digital.
Organizaciones periodísticas como el Colegio Nacional de Periodistas (CNP) también han rechazado la sentencia, argumentando que esta decisión contradice el discurso oficial sobre la liberación de presos políticos y representa un ataque directo a la prensa libre en Venezuela.
