
El número de muertos como consecuencia de los bombardeos lanzados por Estados Unidos contra embarcaciones sospechosas de tráfico de drogas en aguas del Caribe y el Pacífico ascendió a 126, según confirmó este lunes el Comando Sur estadounidense. La cifra incluye tanto víctimas directas de los ataques como personas dadas por muertas tras desaparecer en el mar.
Por Infobae
Desde septiembre pasado, la administración de Donald Trump ha intensificado una ofensiva militar en el Caribe y el Pacífico oriental, con el objetivo declarado de combatir a los cárteles latinoamericanos, considerados por la Casa Blanca como “narcoterroristas”. De acuerdo con el Pentágono, se han ejecutado al menos 36 ataques letales, en los que han muerto 116 personas de forma inmediata y otras diez se consideran desaparecidas y presuntamente fallecidas tras saltar al mar o no ser localizadas en operaciones de rescate.
El Comando Sur detalló que ocho de los desaparecidos saltaron al agua durante un ataque ocurrido el 30 de diciembre contra tres embarcaciones vinculadas al narcotráfico. Los otros dos no fueron hallados tras bombardeos realizados el 27 de octubre y el 24 de enero. La Guardia Costera de Estados Unidos participó en los operativos de búsqueda, aunque sin resultados positivos.
La campaña militar, que comenzó con el despliegue de buques y aeronaves en la región, se enmarca en una presión sin precedentes de Washington sobre Venezuela y Colombia. El presidente Trump justificó los ataques como una “escalada necesaria” para frenar el tráfico de drogas hacia territorio estadounidense.
“Estamos en conflicto armado con los cárteles”, afirmó el mandatario, quien aseguró que la ofensiva continuará mientras persista la amenaza.
El inicio de la operación coincidió con una de las mayores movilizaciones militares estadounidenses en Latinoamérica en décadas y fue parte de la estrategia que culminó con la captura del dictador venezolano Nicolás Maduro, trasladado a Estados Unidos para enfrentar cargos por narcotráfico. Desde entonces, los bombardeos a narcolanchas han disminuido, ya que el foco de la administración Trump se ha desplazado a la incautación de buques petroleros vinculados a Venezuela.
La cronología de los ataques muestra una secuencia de operativos en los que Estados Unidos ha destruido al menos 35 embarcaciones en aguas internacionales. Entre los episodios más destacados, el 2 de septiembre se bombardeó una lancha en el Caribe con once presuntos miembros del Tren de Aragua a bordo.
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